Mostrando entradas con la etiqueta Fin del Mundo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Fin del Mundo. Mostrar todas las entradas

viernes, 4 de junio de 2021

Cambio de planes

Este puente iba a ser el primero con temperaturas de verano, festivo el jueves por el Corpus Christi, vacaciones el viernes, los niños en casa...
Teníamos planes, que si barbacoa en el huerto, los niños querían ir a la piscina, pero parece que este año ni con el calor nos dejan los resfriados, llevamos desde noviembre que cuando el último lo suelta, el siguiente lo engancha. Y vivir con tres hombres no ayuda, claro ;)

El magnolio que está muy bonico

Así que ayer hubo que hacer cambio de planes cuando amanecieron con mocos los enanos. Pero aún así fue un buen día y hoy también.
Por la mañana a cazar Pokémon, después de comer a ver "Detective Pikachu" aprovechando la tranquilidad de los que se echan la siesta y por la tarde una vuelta en bici con la perra. Se agradece también hacer pocos planes pero aprovechar el rato que estamos juntos.
Hoy el sol prometía mucho pero por la tarde ya ha llegado la primera tormenta del verano. Otra, porque en realidad lleva meses que no para de llover, aunque esperemos que se vaya antes.
Si algo he aprendido este año es a no hacer planes, a coger los días como vienen y recoger los trocitos del corazón cuando se rompe un poquito por la morriña, por las ganas de que esto acabe. 
Hace un año el chico apenas hablaba, ahora ya se maneja con el ratón, el teclado y pregunta si todo es culpa del Coronavirus. El mayor ya hace tiempo que dice que lo odia, porque por su culpa no podemos ir a ver a los abuelos. 
Nuestro mundo ha cambiado y, aunque parece que queda cada vez menos para volver a la normalidad, la herida que se nos ha abierto aún tardará en curar. 
Pero por lo pronto, aprovechemos los rayitos de sol y que, a pesar de los mocos, hemos sobrevivido. 

lunes, 28 de diciembre de 2020

El principio del fin

 Ayer fue un día muy emocionante, yo diría que el más emocionante de todo 2020. Por fin se empieza a ver la luz en Europa.

Se empezó a repartir en España y en Alemania la vacuna de Pfizer y Biontech contra el coronavirus a la población general, una vez aprobada. Ya, ya sabemos que antes la han probado miles de voluntarios y ha ido bien (gracias a todos), pero verlo así, que es una realidad, que ya empieza a haber mayores que por fin van a estar protegidos por el virus... Fue un momento mágico.

Por la mañana vi a Araceli, en Guadalajara, nacida en Guadix, y no pude evitar llorar. 

Luego vi los vídeos de Alemania, en Berlín, en Baviera. Incluso el día de antes una residencia de Sajonia-Anhalt se adelantó poniéndola a sus residentes. El ministro de Sanidad, Jens Spahn, lo ha criticado, pero yo solo podía pensar en que para mucha gente, es un día tarde. 

También hubo vídeos de médicos de UCI que se pudieron vacunar en Andalucía, recordando y dedicándoles ese momento a los que se han quedado por el camino. Gracias a todos ellos por lo que han dado y por lo que les queda por hacer.

Hay gente que ha criticado la cobertura que se ha hecho de las vacunas en muchas residencias, siendo pesados o repetitivos. Ahora poneos en la piel de esos ancianos, que llevan meses escuchando cómo se mueren otros en las residencias, cómo no somos capaces de parar el virus o de ponerlos a salvo. Sin Netflix, sin HBO, solo la tele normal y las noticias. 
Ayer era su día, el día de la esperanza, de que esto es el principio del fin. De que por fin los vamos a poder proteger. Tardará más o menos, probablemente todo el año 2021 para los mayores de 60 años y otro año o dos más para el resto. Pero si todo va bien, esto se quedará en una mala pesadilla. En algo que los que quedemos podremos contar.

Así que, disfrutad del momento. Feliz Navidad y feliz año nuevo 2021.

miércoles, 25 de marzo de 2020

El Confinamiento

Llevamos días hablando del virus del coronavirus, de la enfermedad Covid-19, de infectados, tasas de crecimiento, etc. que al final parece que fueran meses.
Hasta hace poco no nos afectaba mucho, era algo que pasaba en China. Luego tuvimos unos casos en Alemania en la zona de Starnberg y nos dimos un sustillo, pero se aislaron rápidamente y parecía que estaba todo bajo control. Cuando la epidemia explotó en Italia, sin embargo, se sintió real y, de repente, era algo inminente que nos amenazaba a todos. Bueno, a todos no, a día de hoy hay mucha gente en Alemania que sigue pensando que es una simple gripe, que no hay que caer en el pánico y que tenemos un sistema de salud que va a poder con todos los casos graves de la UCI. Lo mismo que han creído todos los países desarrollados hasta ahora, y se han equivocado.

Oficialmente solo llevamos desde el sábado de semana de confinamiento en Baviera. El gobierno alemán quería ver qué tal se portaba la población el fin de semana, pero en Múnich se estaban haciendo Fiestas de la Corona en el río, como si nada, no se estaban cumpliendo las restricciones que se habían puesto la semana pasada en los parques, y el gobierno del estado federado decidió adelantarse.
Para mi gusto tarde, para otros demasiado pronto.
Nosotros empezamos una semana antes porque tenemos a uno en el grupo de riesgo. Viendo que las demás familias del Kindergarten no se lo tomaban en serio, que algunos amigos seguían quedando con gente para luego venir a nuestra casa, decidimos cortar por lo sano y aislarnos, un poco a la par de España.  Es algo que ha pasado en la comunidad extranjera, cada uno se preocupa más bien según esté la situación en su país de origen.
Por ahora han permitido salir para lo indispensable y además salir a tomar el aire o hacer deporte solo o con gente con la que vivas, que da bastante margen para no volverse loco en casa. 
Lo que peor llevamos es el teletrabajo con los dos en casa. Por suerte no les mandan deberes, ni nada, en realidad, no me quiero imaginar cómo es con niños de primaria, pero tampoco entienden que no se les pueda hacer caso durante la mitad del día a pesar de estar todos en casa.
A ellos no les importa mucho salir o no salir. El mayor ha aprendido a montar en la bici con pedales y al chico le hemos vuelto a sacar la bici sin pedales que ya le está bien, así que han aprovechado los buenos días que ha hecho antes de volver el frío.

Es una situación más bien estresante psicológicamente. Nuestra vida es casi igual, no solemos ver a nadie entre semana y, con tantos resfriados, hay veces que estamos en cuarentena voluntaria durante dos o tres semanas seguidas, como este febrero sin ir más lejos. Pero el saber que no puedes hacerlo es otro nivel, es un runrún añadido que te recuerda que no eres libre, que te tienes que concentrar en mantenerte a salvo y mantenerlos a ellos a salvo.
Nos hemos resfriado los cuatro. Seguro que no es nada, pero ahí está. Hasta que no se nos vaya del todo, no nos quedaremos tranquilos.

Por suerte tenemos a la perra para sacarnos, haga sol o frío con lluvia, y para recordarnos que todos los días son iguales y que lo importante es estar juntos.

A todos, bleib gesund!