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jueves, 11 de mayo de 2017

Por qué sí importa lo que escriba un viejo verde

Estos días ha habido una polémica por un artículo de Pérez-Reverte en el Semanal XL, llamado "Cristina Hendricks y nosotros".
Para mí el resumen de la historia sería: 
Soy famosa y estoy de visita en Madrid cenando tranquilamente con mi marido, cuando viene un tipo que ha estado señalándonos con los amigos a interrumpir la cena y pedirme un autógrafo (el tipo puede estar bebido, pero no se sabe seguro). Le digo que no, gracias, que estamos cenando.
El tipo se vuelve con sus colegas y se pasan el resto de la noche criticándonos a los dos, en especial a mi marido por ser un tirillas. 
Cuando ya he terminado de cenar, me hago fotos con los camareros y resto del personal que me han tratado tan bien durante la cena.
Al día siguiente uno de ellos hace un artículo criticándolo en una revista de tirada nacional del país.

Ahora nuestro papel como padres es decirle a nuestros hijos que no importa su físico, que como mujer no deben tener complejos por su cuerpo (por muchas o pocas tetas) y que como hombre no tienen por qué estar cachas para triunfar. Para que llegue un subnormal a escribir ese artículo.
Cuánto daño se puede hacer en un momento y que salga gratis.

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El Mundo Today:

viernes, 28 de octubre de 2016

El choque cultural

Ya sólo estoy relejada como Merkel cuando no tiene que dar besos a nadie
Nunca pensé que tendría choque cultural con en mi propio país en el entorno de trabajo. 
No es que me fuera de España precisamente joven, ya había vivido allí 28 años e incluso había trabajado allí cuatro años (y otros tres como becaria), que hay veces que piensas que la gente que sólo ha trabajado fuera es la que lo va a tener más difícil para volver. 
Pero la vida es así, he de decir que ha habido cosas que me han sorprendido. 
La jovialidad, las bromas, que todo sea tan natural y no tan formal. Hay de todo, claro, y unos son más retraídos que otros, pero en tres días en Madrid he hablado con compañeros de allí de más asuntos personales, aunque fueran triviales, que con muchos de mis compañeros de todos los días en cuatro años y medio.
Que se tocan. Llega una a la cocina y le toca el pelo a un compañero y le pregunta que cómo está. ¿¡PERDONA!? ¿Debería cerrar la puerta o buscaros un hotel? El espacio personal, eso sí que no lo echo de menos porque no me gusta que me toquen, pero tampoco creía que me iba a sorprender.
Por supuesto dentro de eso está lo de darse la mano o dos besos. Al final he ganado yo con la mano, con los hombres, pero es que eso es algo que de verdad tenemos que reimportar. No eres mi amigo, no me beses. Y los amigos de amigos pues tampoco.
Que todo el mundo está en una oficina a un andar. Ahí seguro que no es algo alemán, que dependerá de la empresa y el sector, pero las oficinas en las que he estado hasta ahora son más pequeñas. La mayoría de cuatro pero las grandes como mucho de ocho o nueve personas, y ya hay gente que se queja. Hasta yo me he quejado a veces del ruido.
Las comidas, me he sentido como una guiri sorprendida de lo largo que es el menú del día, el rato que se tarda en ir a comer, el precio (vale, no siempre iba a ser todo más barato y ya sabía que rondaba los 11€ en las zonas empresariales), lo bueno que está todo y lo que he echado de menos el arroz con cosas sin saberlo. 

El caso es que de todo se aprende y la experiencia ha sido muy positiva. Espero repetirla y que no tarde otros cuatro años para que me sorprenda un poquito menos.

viernes, 18 de marzo de 2016

Las madres alemanas llevaban razón

Salvados: "El milagro de conciliar"
No es que vaya a hacer una declaración de principios diciendo que a partir de ahora dejo el trabajo y me voy a dedicar a cambiar pañales el resto de mi vida, pero por una parte ahora creo que no era tampoco una tontería.
Nos han engañado. Nos han engañado y mucho. Cuando antes oía a las viejas del pueblo decir que siendo madre y teniendo dinero, para qué trabajar, me parecía horrible y no lo entendía.
Al menos muchas de nosotras creíamos que incorporarnos al mercado laboral era algo bueno, para realizarnos profesionalmente, que la igualdad estaba ya aquí y que era injusto quedarnos en casa para cuidar de los críos.
Incluso hace bien poco escuché al famoso Carlos González diciendo que la conciliación no existe, que o se trabaja o se cría a los hijos, y me pareció que exageraba.
Pero no, en el fondo es verdad. O estás con tus hijos o estás fuera.
Obviamente no comparto la parte en la que es la madre a la que le toca siempre quedarse, pero lo que me parece el mayor engaño es pensar que en una familia en la que antes se vivía con un sueldo, no es la madre la que elige trabajar, sino que ahora hacen falta dos sueldos para vivir en la mayoría de los casos.
Mucha gente comenta que en Baviera los salarios son muy altos para Alemania y por otro lado se queja de que son muy tradicionales porque esperan que la mujer se quede en casa. Bueno, pues es que es precisamente eso, se espera que con un sueldo o sueldo y medio (el medio del que trabaja en el horario escolar) se pueda vivir, y por eso son tan altos, ni más ni menos. BUM.
Después de ver el Salvados del otro día me inundó la pena. La pena de ver que la mitad de los hogares se basan en los abuelos para conciliar el trabajo y la familia, y muchos de esos padres cumplen horarios prácticamente incompatibles con las horas en las que los niños están despiertos.
Viniendo de una casa en la que mis dos padres trabajaban porque tenían la suerte (o la elección) de trabajar en la enseñanza y poder llegar a casa a las 15:30, para mí el cambio obvio era que los dos se van a trabajar y alguien externo, cobrando, cuida a los niños. Claro que conocía a familias donde ese papel lo hacían los abuelos, pero me parecía que lo normal sería que ya que están jubilados y no siempre están para muchos trotes, eso fuera la excepción y no la regla.
Pero ni siquiera es así. Ya no es como decían que a que la mujer no cuide a los hijos la sustituye otra mujer que los cuida, sino que ni siquiera los sueldos dan para eso y la mitad de la sociedad se basa en el trabajo voluntario de los mayores. Ya no digo el ahorro financiero que supone que los cuiden además todos los días, eso sería otro tema.

En fin, parece que no hay solución mágica. En nuestro caso como no tenemos a los abuelos cerca pero sí flexibilidad, pues habrá que tirar del dinero y de recortar horarios. 
Faltó una comparación con una familia sueca con hijos después de agotar la baja, el qué hacer con unos niños en edad escolar como en Alemania que a las 12:00 están ya fuera de la escuela.

Y corregir el dato de la baja parental alemana. Ya que no lo hizo el Follonero, lo hago yo.
En Alemania el padre sí tiene 9 semanas intransferibles
Si uno o los dos trabajan a jornada reducida (25-30 horas) la baja se les duplica en tiempo y si lo hacen además simultáneamente reciben un plus de 4 meses.
Además, independientemente de eso, a cada uno le corresponden 36 meses de excedencia por hijo, que se toman en parte durante la baja, obviamente, pero también se puede después, hasta que el hijo cumple los ocho años.

#ElMilagroDeConciliar

miércoles, 20 de marzo de 2013

Renovando el carné de conducir en Alemania

Al parecer los papeles en Alemania para los inmigrantes nunca terminan.
Sí, sí, somos Unión Europea y es todo muy bonico y puedes circular de aquí para allá.
Pero ay de ti como se te ocurra quedarte en algún sitio más de 6 meses. Entonces la cosa cambia y debes adaptarlo todo a tu nuevo hogar. Matrícula del coche, seguro del coche, y ahora por lo visto también el carné de conducir.
Es una cosa muy graciosa, porque normalmente te das cuenta de eso cuando te caduca. En la página de la DGT incluso te explican cómo renovar el carné de conducir si estás en el extranjero, pero no te dicen que si han pasado más de 6 meses desde tu llegada es mejor que no te molestes porque te tendrás que sacar el del país en el que estés, al menos en Alemania.
Bien es cierto que te dicen que es para cuando no has establecido tu residencia normal allí, pero no se sabe qué pasa cuando sí. Así que tú te esperas a Navidad, haces los papeles directamente en España y nadie te dice que no, que después de ese tiempo estás tirando el dinero.
En nuestro caso le pasó al Marommo. Lo mejor es que cambió la dirección a la que se lo tenían que mandar y se lo pasaron por el forro. Lo mandaron al último piso en Madrid (que tampoco era la dirección del carné anterior) y lo han perdido. Sí señores, un carné que te identifica como conductor, va sin certificar y no vuelve al origen. Ah, y si vuelve no te garantizan que te lo dén, seguramente tengas que pedir un duplicado igualmente.
Así que yendo al Consulado español en Múnich, que son más majetes que ná, le informaron de su error. Ahora eres alemán, para lo malo y para lo malo.
El caso es que si no tienes el carné europeo nuevo, tienes que traducir la cartulina rosa con traductor jurado (45€). Y si se te había caducado y te han perdido el nuevo, pues también tienes que traducir el certificado temporal de conducción (otros tantos euros). Vamos, una fiesta. Con la tarjetita europea es todo más fácil, no os preocupéis. Así que si pensáis emigrar o estáis aquí, casi mejor ir cambiando uno por otro y así al menos hay un paso menos.
Porque dicen que multan. Y esto es como todo, hasta que no lo sabes no te multan, pero seguro que ahora si se me ocurre ir a por pan en coche me viene la Polizei y me soplan mil euracos por no haber ido a cambiarlo de pura pereza.
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Editado:
Al parecer por ser de la UE lo de los 6 meses es sólo para mayores de 50 años ;)
Para los demás es sólo cuando toque renovarlo o al pedir un duplicado.
Lo dicen en el Consulado de Frankfurt.

lunes, 11 de marzo de 2013

Aniversario 11-M

Hoy he descubierto que en su momento perdí todas las entradas que tenía en mi Espacio de Windows Live al no hacer la migración opcional a Wordpress, hace al parecer ya cuatro años. Supongo que no la hubiera hecho, porque todo aquello lo escribí como menor de edad y me daría bastante vergüenza portarlo.
No sé lo que escribí entonces sobre el 11M, o si ni siquiera escribí algo. Creo que podría buscarlo, porque llevaba un registro, pero ahora da igual.
Creo que quiero contar cómo fue mi día aquel día. El año que viene hará ya 10 años de aquello y al parecer aún hoy hay quien quiere pensar que no fue Al-Qaeda la que hizo los atentados. Hay opiniones para todo, pero me da vergüenza y asco pensar que una cosa así, que si no fuera por los retrasos españoles y la devolución de billetes habría dado para quizá 2.000 muertes, se pueda tergiversar por salvar el culo. Claro, que de aquellos barros ahora tenemos estos lodos, cuando nos sorprendemos de que nadie se vaya.

Esa mañana había huelga en la universidad, pero cómo no, las prácticas obligatorias eran insalvables, así que me levanté para irme a clase. Sé que pasé a despedirme del Marommo y a darle un besico porque él no iba a clase hasta más tarde, o no iba, no sé, era una privada. Me dijo que su madre había llamado, que había habido un atentado y que había 5 muertos o algo así. Otra vez ETA, maldita sea, ¿no va a parar nunca?
Bajé a desayunar. En la cola del comedor del colegio mayor ya se hablaba de 20 muertos. La gente estaba un poco nerviosa porque había sido en el cercanías y no se sabía si podía haber más bombas en el metro.
Cuando salí, las de la entrada me dijeron que cómo me iba a ir. Que si podía ir andando o en bus, que cómo me iba a meter al metro. Les dije que si no iba a las prácticas no podría ni hacer el examen de Termodinámica, así que tenía que ir aunque hubiera huelga, que algún profesor habría.
Bajé al metro con Pedro, el ciego del colegio. Cuando lo dejé en Cuatro Caminos para coger su cambio con Iglesia se me encogió el corazón. Que hubiera una bomba donde yo estaba y la gente saliera despavorida pase, pero que le pillara a él... Le dije que tuviera cuidado, que si pasaba algo se agarrara a alguien o pidiera ayuda rápdio, pero aún así...
Luego en las prácticas había un profesor pero la profesora no llegaba. "Habrá un atasco", decía el otro. Yo pensaba, "será por los atentados, pero él sabrá". Un chico de Guadalajara empezó a recibir llamadas de la familia. Al final el profesor decidió hacer la práctica con los que estábamos pero le dejó que se quedara a parte para que lo arreglara con el móvil.
En el cambio antes de la siguiente clase fuimos corriendo a la sala de ordenadores. Quique me enseñó las noticas. Era una locura, un montón más de muertos, y nosotros allí encerrados, con nuestras 3 clases mañana y tarde. Era como una pesadilla, ahí fuera estaba pasando eso y nadie nos lo había ido contando.
La siguiente clase era de Libre Elección y el profesor, Manuel Álvarez, nos mandó a casa. Nos dijo que mirásemos que nuestra familia estuviera todo bien y que no podía dar clase en esas circunstancias. Luego sabríamos que una chica de la Escuela había fallecido en los atentados. Como estaba tranquila con que mi madre había vivido mucho tiempo en Madrid, y sabía que yo no cogía el cercanías, sólo pensé que a la vuelta debería llamar a mis tíos de Alcorcón a ver si todo iba bien.
Nos quedamos a comer y por la tarde a las tres teníamos clase de Economía. Ya era un poco insoportable la presión, saber cada vez más y que fuéramos a dar clase igual. Le preguntamos al profesor, pero dijo que no, que los terroristas no podían ganar y que él no quería hacer huelga. Aún así nos fuimos a casa, hubo gente que sí se quedó.
Cuando llegué al colegio Andrea casi me mata. Me había dejado el móvil (en esa época sólo me lo llevaba si lo iba a usar) y no había parado de sonar. Al parecer a ella no la habían llamado tanto porque sabían lo de la huelga y que iba andando. 
Me había llegado un SMS de mi amiga alemana. "Lo he visto en las noticias, qué gente hace eso?". Pensé, pobre, pues los mismos de siempre. Una vez le tuve que explicar a su madre que en Graná también había habido atentados, incluso cercanos a mí. Claro, al parecer fuera ya sabían más que nosotros.
Intentamos hablar con Javi, que tenía que ir a Atocha. Estaba sobando y llevaba todo el día encabronado porque no paraban de intentar despertarlo.
Al rato nos fuimos, ya había convocada una manifestación hacia Sol para protestar por el atentado. Fuimos andando desde Ciudad Universitaria hasta allí. Había mucho pijo, de los que no estaban en las manifestaciones con el No a la guerra. Recuerdo que pensé que qué absurdo, si era ETA vale, pero si no, si realmente era demasiado gordo como para que fueran ellos, qué sentido tenía. Qué pensarían de que nos manifestáramos contra un atentado, qué sentido tenía salir a la calle.
Ya no recuerdo mucho más. Luego cancelaron la campaña, pero los políticos no pararon de salir en la tele. El domingo voté en Madrid porque ya me había empadronado por la Beca de Excelencia con el chantaje de Gallardón. Fui con dos amigos. Uno no sabía cómo se votaba en blanco, el otro y yo hicimos un baile en torno a las papeletas para no vernos.
Fue un día muy largo. Recuerdo que por la noche la gente que era del PP o estaba muy cabreada o incluso lloraba. Al día siguiente un amigo del Méndel me contó que había sido un poco horrible ser oficialmente del PSOE en un sitio en el que todo el mundo era de derechas.
A partir de ahí seguimos leyendo la prensa como antes, comparando titulares y comentando. Poco a poco pasó el tiempo, las declaraciones de Pilar Manjón, el juicio. Historias como la de Victor Muntean. En el Erasmus en Colonia de vez en cuando paraban un tren sospechoso. A los años, incluso la versión del Malabarista se añadió a lo conocido.
Y como todo, la herida fue cicatrizando.

Hasta que llega un día como hoy, y lo cuentas, y duele.
Otro día debería contar dónde estaba el 11S. Cómo tenía que hacer la maleta para venirme a Alemania y cómo luego aquí la gente lloraba y ponía velas mientras en España hacíamos bromas de lasañas. Por una vez nos tocó algo gordo a nosotros, por desgracia.

lunes, 28 de enero de 2013

V de Vendetta

Anoche vi por fin V de Vendetta. Para haber sido una película que ha marcado tanto mi vida, he tardado bastante realmente.
En realidad me alegro de no haberla visto antes, porque lleva razón.
Cuando el #15M estuve ahí, de pie, horas y horas, esperando que pasara algo, que hubiera alguna reacción por ir de forma pacífica. Nos tendrán miedo, nos escucharán. Pero nada.
Se han reído de nosotros y lo peor es que se siguen riendo en nuestra puta cara. Los unos y los otros.
Por ahora la única solución que existe para que las cosas cambien no es pacífica, es puramente violenta.
Pero, ¿por qué nunca pasa nada? Pues porque no queremos.
Un año y medio después de aquello aquí estoy, en otro país. Enganchanda a los Consejos de Ministros de los viernes, a las noticias y al tuiter, esperando todavía que pase algo. Que la gente un día se levante y sea distinta, que sea mejor.
Pero no va a pasar solo. No me he quedado a cambiarlo y no espero que nadie sea diferente.
Fuimos la generación de las manos blancas y de la Puerta del Sol. No nos educaron en la violencia, sino en rechazala. Quien más quien menos en España ha sufrido el terror cerca y no querría por nada del mundo repetirlo. No se puede esperar que de un día para otro cambiemos y nos volvamos terroristas, ni siquiera que dejemos de ser unos chorizos de corazón, orgullosos de nuestra picaresca.
Pero todo llega. Es cuestión de tiempo. Y si ahora no lo somos, quién sabe cuándo empezaremos a serlo. Cuándo se equilibrará la balanza, o se desequilibrará, y acabaremos como en Grecia. A tiros con el Parlamento por no haber sabido cómo arreglarlo antes de llegar a eso.

Remember, remember, the fifth of november...

viernes, 14 de diciembre de 2012

La Navidad en Alemania

Ahora que ya se acercan las Weihnachten, que todo está nevado y que se apetece incluso un Glühwein de vez en cuando, se empieza a notar un poco la morriña. 
Va llegando poco a poco, un día es ver los indicios de una cena de Navidad, otro que te has perdido un amigo invisible (aunque aquí lo hemos hecho igual, claro, un Wichteln en toda regla, con regalos buenos y malos, bueno, casi todos buenos), una tarde que un amigo trae turrón de Suchard (aunque en casa nunca lo comas, no importa), y así poco a poco te das cuenta de que tienes ganas de volver a casa.
Me preguntó cómo será vivir en la piel de la gente que pasa las fiestas en su propia casa. Es decir, hay gente a la que va la familia a su casa. Algunos son canarios, pobrecitos, solos pero con su sol y su bañarse en Año Nuevo, jeje, pero otros... ¿son todos abuelos? ¿Hay que esperar a ser abuelo para pasar las fiestas en su propia casa? ¿O simplemente vale con tener a la familia cerca y no tener que viajar para tener esa sensación?
No sé, comprar un árbol y que dure toda la Navidad, montar un Belén y que no sea sólo para decorar en diciembre, el moderno centro-de-mesa-colgador-de-puerta de los alemanes...
Ahora que no sé todavía los planes, si subiré a Madrid, si no, incluso casi el día del vuelo, sólo pienso que al menos se ha cumplido lo que deseé el año pasado: que no hubiera pasado otra Navidad en la que verme de brazos cruzados, esperando mi suerte.
Bienvenida a Alemania, und frohe Weihnachten!

jueves, 31 de mayo de 2012

De Madrid a Múnich en coche

Cuando el Google Maps no ofrece la mejor ruta.

Cuando uno se pone a planificar un viaje de estos, lo primero que hace hoy en día es mirar en internet. Eso hice yo, y la verdad que no está nada claro. Uno pensaría que con la fuga de cerebros que hay hoy en día, y por lo visto de mantenidos también, jeje, habría mil posts sobre el tema, qué rutas son mejores, dónde parar a comer, qué tramos hacer por autopista y cuáles coger la regional, pero no.
Bueno, o no los hay o yo no los he encontrado, una de las dos cosas. Cierto que el tiempo y esfuerzo que he dedicado a ello no ha sido enrome, pero no sé, una esperaría más de forocoches, no?
El caso es que he decidido compartir mi experiencia para rellenar ese hueco, y como ahora tengo mil visitas al día en el blog, pues seguro que sube en Google como la espuma ;)

Lo primero decir que la ruta por Google Maps no es la mejor. No, no lo es. Puede que sea la más bonica, yo ahí no me meto, pero el caso es que pasa por muchos peajes y tiene muchas obras.
En mi ilusión, recordaba que la A2 estaba muy de obras hace dos años y la A1 el año pasado, así que entre Irún y Barcelona cogimos Barcelona.
No sé cómo está la otra porque hay que pagar un túnel, un tramo por Burgos y otro luego por San Sebastián, pero creo que en kilómetros al menos es menor. Tendría que mirarlo.

El siguiente punto es que cruzar Suiza no merece la pena. No es que la viñeta no salga a cuenta, al revés. Vale 40 CHF (francos suizos) que salen a unos 34€ al cambio y con ella puedes circular todo el año corriente y enero del próximo por las carreteras suizas. Hasta ahí todo bien.
No lo controlan, pero por lo visto te van grabando y como te pillen sin ella y te paren, el coche se queda allí y si la multa por velocidad son unos 7000 CHF, no me quiero imaginar a cuánto puede salir la gracia.
El caso es que por kilómetro sale bien, pero tiene un montón de obras en el entorno de cada ciudad y muchas limitaciones, así que como hay que pasar por 3 ó 4 ciudades gordas se pierde al final una hora y pico con ello.

Así que nos queda la eterna duda, ¿cuánto trozo recorrer por Francia? Los españoles tenemos la idea de que las autopistas francesas son muy caras, y el caso es que es muy difícil no cogerlas y si te equivocas sale a unos 7€ la gracia de dar la vuelta, por ejemplo, pero por kilómetro en realidad no es para tanto. Y se paga por distancia, con lo que no hay sustos como con las españolas. Por lo menos que yo sepa.
Por lo que lo único que nos queda es subir a Karlsruhe e intentar hacer el máximo trozo por Alemania, donde no cuestan nada y se puede correr o al menos se pierde menos tiempo en proporción.
Vamos, mi recomendación es coger la ruta por Irún y Burdeos, o al menos subir cuanto antes. 

Bueno, aquí os dejo un pequeño resumen de lo que se paga por cada trayecto y el precio del diésel, a fecha actual.

Peajes por España:
AP-2 a Barcelona (214km): 25.80 €
AP-7 hasta la frontera (50 km): 12.45 €
Diésel: 1,36 €/litro

Peajes por Francia:
De la frontera española a la frontera suiza (568 km): 58,80€
Diésel: 1,49 €/litro

Peajes por Suiza:
Viñeta para kilómetros ilimitados (390 km): 34,00€
Diésel: 1,65 €/litro 

En Austria se supone que hay peajes y viñeta, pero no vimos ni dónde comprarla ni pasamos ningún control. Si nos llega alguna carta ya avisaré, pero creo que como son sólo 30 km por la frontera no hace falta.
Diésel: 1,52 €/litro 

En Alemania todas las Autobahn son gratis. Ahora están negociando con la Merkel si ponen una viñeta de esas, pero en principio lo han descartado. En cualquier caso lo de poder ir a la velocidad que le salga a uno de las narices y que tan sólo se recomiende el ir a 130 km/h es una experiencia como para vivirla.
Diésel: 1,42 €/litro
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[Editado 16/07/2012] Nota:
Han final han sido unos 300€ en total. Aproximadamente 138€ en peajes y 156€ en combustible con un Seat León. Se admiten comparativas :)

martes, 15 de mayo de 2012

Hace un año

Hace un año salí a la calle y me fui a la Pradera de San Isidro. Hacía unos meses que había oído hablar de la página de Democracia Real Ya y antes aún de la de Juventud Sin Futuro (debería llevar la coletilla "en España" para hacer más honor a la verdad), había visto cosas publicadas en el Féisbus y sabía que el 15 de mayo había una manifestación.
Pero no fui.
Estuve tomando sangría y viendo a los panchitos con sus niños monísimos vestidos de chulapos, decidiéndome a comer entresijos y gallinejas, y dando un paseo por Madrid Río y cabreándome y admirando a la vez la capacidad del ser humano de destruir y construir a partes iguales.
No fui porque no hablé casi con nadie sobre ir. Los pocos con los que lo hice, o bien su novia tenía miedo de ir por lo que se podía encontrar, igual que yo un poco vamos, o bien no tenían tanto interés. Supongo que Andrea no estaba en Madrid porque si no seguramente sí habríamos ido, pero igualmente sí que hubo otros muy cercanos que querían ir y que por no comentar o no preguntar no nos enteramos. No me vi con fuerzas y no quise ir sola.
Recuerdo que cuando volví a casa puse el internet y busqué en las noticias, aquellos 30 segundos de fama frente a las aves rapaces, y me dio mucha envidia y mucha rabia no haber ido. Llamé a mi madre y le pregunté que qué le parecía. Ella que no está en el meollo este del intenné obviamente ni había oído hablar del tema. Le dije que me daba pena que no se hubiera dicho nada, que sí que parecía que había mucha gente. 
En realidad hasta el día 17 de mayo no fui, porque los echaron. A mí me parecía que lo de dormir en plaza era un poco trasnochado, pero de ahí a que te echen por acampar cuando la calle de detrás de El Corte Inglés de Preciados está día sí y día también tomada por colas para comprar entradas o ver a famosos, hay un trago.
Esa semana estuve yendo todos los días. Tenía el pie bastante jódider y aún así después del rato del fisio me iba corriendo a Sol. No me extraña que no se me curara, supongo que por muy maja que fuera la chica, 3 ó 4 horas de estar de pie no ayudan precisamente.
Y luego llegaron las elecciones, y parecía que se iba a acabar, pero no. Luego llegó junio, y luego octubre, y ahora mayo otra vez.
Hace un año salí a la calle cuando tenía un trabajo, y uno bueno, cuando ya me decían que la cosa pintaba mal pero aún no sabía que me iba a ir a la calle, cuando todos me decían "tranquila, tú que sabes idiomas no tendrás problema". Ahora vivo en Alemania y el domingo fui a la manifestación en Múnich. En este año casi no he catado el paro, un mes apenas, pero claro, tiene trampa, he tenido que emigrar.
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Y bueno, como no podía ser de otra forma, coincidiendo ha salido esto:
Elia Ruiz: "Pido a los políticos que no dejen escapar a más gente formada"

martes, 17 de abril de 2012

Vacaciones moviditas

La verdad que esta semana ha sido bastante buena. Normal y buena, e inesperada sobre todo. Empezó como un regalo del cielo en forma de huelga de pilotos de Iberia. Y como todos los regalos del cielo, lo que (Juan de) dios da, dios te lo quita. Así que lo que empezó bien estuvo a punto de terminar mal, o al menos muy coñazamente, el domingo por la tarde.
Que si overbooking, que si colas, que si ahora te indemnizo con billetes, que si ahora no. Vamos, todo el pack. El pack que hace que Iberia tenga la mala fama que tiene fuera de España y que la gente la evite como la peste en cuanto puede. Porque una cosa es volar barato y que te traten regular, y otra volar caro y que te traten mal.

Pero a lo que iba, lo de menos ha sido eso. Lo mejor ha sido ir a Graná, ver el sol, la Sierra, dar paseos por el carril bici y el parque Federico García Lorca, ver a mis padres. Y bueno, pasar una semana en Madrid con el Marommo, claro.
Al final pasa como todo, que quieres ver a mucha gente y al final parece que no lo has conseguido, que no has descansado o que has hueveado, como en mi caso, demasiados días. Pero es que vaciar un piso cuando todavía se va a vivir en él creo que he aprendido que es de lo más difícil. No que lo haya aprendido ahora, no, pero de una vez para otra creo que lo voy a hacer mejor y siempre resulta que no.
Además ha sido una semana muy divertida en otros aspectos. El Féisbus estaba que echaba humo y cada día había una novedad con la que entretenerse. Que si los nuevos presupuestos, que si ahora recorto en Sanidad y Educación, que si el nieto del Rey, que si el Rey, que si el billete de Metro que me río en vuestra cara... En fin, esas cosas que me dan morriña de España y que a la vez me demuestran que he hecho bien en venirme a pasar el temporal. En la vida hay que ser valiente, pero esta vez ya no me va a tocar más a mí.
Y bueno, también fui al circo. No lo voy a repetir, pero me dio bastante pena. No pena en el sentido malo, sino en el sentido de que duele ver cómo gente que vale tanto está tan desganada. Sé que al final seguramente lo superen, allí o en otro sitio, pero el proceso me entristece. Sobre todo cuando ellos no son los culpables de nada.

Y nada, aquí estamos. Con la bici al trabajo cuando no llueve y un litro de cerveza en el cuerpo a la hora de cenar. Luego me decís que en España no bebo. En este país que no conoce la Coca-Cola Zero ni la cerveza sin alcohol, ¿qué esperáis?

lunes, 9 de abril de 2012

Volver a casa

Ya lo he comentado algunas veces, que no te das cuenta de a lo que llamas casa hasta que te vas de ella.
Esta vez iba a escribir la entrada desde Graná, pero me ha parecido más correcto esperar a Madrid que es realmente a donde tenía ganas de volver. No es que con mis padres no esté a gusto, y los paseos, el sol y el cielo azul que hay allí ya lo quisiera para sí la Botella, pero es que aquí es donde vivo. Donde vivía, quiero decir.
Sin embargo no ha sido como otras veces, que me parecía que no me había llegado a ir. Esta vez ha sido diferente, porque sabe a despedida. El jueves por la noche haciendo paquetes y el viernes desmontando cosas, y ahora al llegar la mesa del ordenador vacía y una sensación de "¿qué hacen todos estos bultos aquí?" que le quitan un poco el romanticismo a la cosa.
No me parece que lleve fuera sólo 2 meses, bueno, ya casi 3. Me parece que me he ido un año. Sólo que todo sigue igual. La gente por la calle, los madrileños aparcando hasta en las aceras, el solecico, los bares abiertos. En fin, las cosas que me han hecho pensar "¿y qué pinto yo en Alemania? ¿Y si me quedo aquí y no vuelvo, aunque me muera de hambre?"
Pero sé que es algo pasajero, que es un caso más de Graduation Goggles, y que al final dentro de un tiempo veré así Múnich. Si me lleva un año o nueve como aquí, eso es otra cosa. 
Sniff.

martes, 17 de enero de 2012

Pensando en empaquetar

O bien podría llamarse esta entrada Vuelva usted mañana, en honor a Mariano José de Larra, que tan bien retrató la burocracia española allá por el 1833, antes de que Astérix nos demostrara que no sólo en España se cuecen habas, y que a peor podríamos ir.
La era digital la llaman. ¡Ja! Me río yo en la cara del que se atreva a decir que el intenné ha facilitado las cosas. No señor, lo que ha hecho es engañarnos para que creamos que podemos hacer las cosas desde casa y al final que tengamos que ir el último día en persona a resolverlo, y encima pidiendo casi que favores y suplicando para conseguirlo.
Si me hubiera pasado con un único trámite diría "psé, mala suerte, otra vez saldrá bien", pero no. Es con todo. Con el paro, con el padrón, con las cotizaciones, con el fin de contrato... No ha habido una sola cosa que haya podido resolver de una tacada. Unos fallaba el envío por internet, otros ese trámite justamente no se puede hacer on-line, otros pida usted cita. El caso es que una intenta hacerlo bien, no molestar, no generar colas, y al final acaba a las 12 de la noche desesperada y pensando que al final tendrá que ir a vérselas con una buena señora que la atienda y tenga el buen corazón de resolvérselo.
Menos mal que por algún lado tenía que estar la suerte y he encontrado un pisito para el primer mes. Y como buena gente hay en todos lados, hasta me ha dado para rechazar otro que me habían ofrecido en la empresa de una amiga de una amiga. 
En fin, esperemos que esta estampa se repita menos en el país germano. Y si no, pues ya voy bien bien entrenada.

viernes, 13 de enero de 2012

Las zapatillas más calentitas del mundo

Todos los años surge algún capricho. Un año es un abrigo, otro unas botas, y este año han sido unas zapatillas con borreguito. El caso es que me acababa de comprar unas zapatillas normales, y resultó que no abrigaban una mierda nada. Y entonces las vi: tan monas, tan abrigaditas, tan... simples!
Así que, a mi pesar, esperé pacientemente a rebajas, y aquí las tengo. Además valen bien con las plantillas nuevas (sí, vengo defectuosa de fábrica, no sólo los ojos, sino también los pies), y espero que sean medianamente impermeables.
Eso sí, que sepáis que lo de los números es una estafa. Mis plantillas dicen que son un 39, las de mujer de pelito ponían el 40 y estas de hombre pone el 41, y todas iguales. Luego quieren que compremos por internet... con este desaguisado hay que ser muy, pero que muy valiente para atreverse.
Ahora que ya tengo vuelo, paro y padrón, sólo me queda buscar casa en Múnich para no dormir el 23 debajo de un puente o en el sofá de algún alma caritativa.
Bueno, eso y los 7 papeles que aún no he solucionado :S

sábado, 24 de diciembre de 2011

Navidad en casa

Ya estoy en Graná, con la familia y con la gata. El Marommo ya ha partido hacia su propio hogar a pasar Nochebuena.
La verdad que la imagen que aparece nada más llegar por la A-44 es impresionante. La ciudad normal, con sus edificios normales y algunos incluso feos, sus grúas, sus coches, y de fondo la Sierra toda nevada y blanca, reluciente, como diciendo: "hey, que aquí estoy yo y soy impresionante". Me hace pensar que la vida da muchas vueltas y puede que al final acaba en otra ciudad con sierra, en otra ciudad donde la gente esquíe mucho y yo no, o quién sabe, igual termine yo también esquiando, que cuando uno es foráneo la cosa cambia.
Ahora empiezo a tener morriña, de pensar que gente que quiero mucho se va a ir a Madrid cuando yo no esté, y que mi barrio va a dejar de serlo, que ya no me pararán cuando estoy berreando por el teléfono para darme la feliz Navidad, o que en los bares no me dirán "cómo que vienes hoy, si no es martes".
Pero todo cambia, y espero que para bien. La morriña es pasajera, y al final el hogar es donde estás y con quién estás. Después del Erasmus me di cuenta de que mi hogar era Madrid, pero nada es permanente. Hace 9 años no lo imaginaba, quién sabe qué pensaré dentro de otros nueve.
Por ahora os deseo una buena noche, y que os vayáis preparando para el 2012. Todos sabemos que McFly estuvo en 2015, pero por si acaso sí es el fin del mundo, que nos pille bailando ;)

jueves, 8 de diciembre de 2011

En mi barrio


Un domingo de paseo por Madrid, bueno, es decir, por mi barrio, por Tetuán.
Algunos dicen que ya tengo Graduation Goggles, y es muy posible, pero el caso es que hacía un día maravilloso, y aunque fuera un poco tarde me fui a dar una vuelta, cámara en mano, a ver si conseguía captar al menos un momento inolvidable.
Creo que conseguí más de uno, al menos para mí, incluido el nuevo negocio de Colás en Madrid.
Aquí os dejo el álbum para que lo disfrutéis, o para que me critiquéis, cada uno lo que prefiera.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

El otoño en la Escuela

Es la época que más me gusta del año. De hecho creo que desde que trabajo aquí podría hacer un álbum con todas las fotos que he hecho de la Castellana y la Escuela en otoño, y saldría una exposición bastante decente.
No es que yo sea buena fotógrafa, pero he tenido cámaras buenas (dentro de lo compacto, claro) y los colores de este tiempo ayudan bastante.
También me gusta mucho reflexionar sobre una verdad que se muestra crudamente estos días: en Madrid no hay entretiempo.
Fuera parece que sí, porque están las hojas amarillas y se caen, porque los pajaricos están como atontaos, y todo eso, pero no. El jersey ese que te compraste diciendo "es fino, pero para el entretiempo", ya no te lo has puesto ni te lo vas a poner, y has pasado directamente a los de lana. Como dijo ND, este año el entretiempo en Madrid duró un día, y es verdad, así que no se puede ni siquiera considerar como tal.
Así que sólo nos queda disfrutar de los colores, de los paisajes, por muy cercanos y rutinarios que sean, que una vez al año cambian de tonalidad y aparecen maravillosos durante unos pocos días.
Ya vendrá el invierno (estacional) y esperemos que la nieve. Por la nieve también tengo una cierta debilidad, pero todo a su tiempo.

lunes, 31 de octubre de 2011

De familia y artes escénicas

El caso es que Madrid tiene muchas cosas buenas, y muchas cosas malas, como todo diría yo.
Por un lado se tarda mucho en ir de un lado para otro, siempre hay mucha gente y todos queremos hacer las mismas cosas los mismos días. Es por ello que nos ha sido imposible ir a ver El Rey León durante este "puente" (lo será para algunos, yo estoy escribiendo esto desde el curro), y parece previsible que no podremos ir tampoco en fin de semana el próximo mes.
Como no soy muy optimista con que termine el año viviendo en Madrid, me da pereza comprarlo para entre semana dentro de mucho, pero bueno, al final alguna entrada caerá.
También se cuece un Cirque du Soleil para diciembre, pero no os voy a decir qué espectáculo es, porque es exclusivo de Madrid y Moscú y seguro que me dejáis sin entradas.
El caso es que iba diciendo lo de las desventajas, pero también tiene muchas ventajas. Una de ellas es que dices "vale, no hay entradas para eso, ¿pero y para otra cosa?" y entonces te pones a mirar espectáculos en Madrid y te salen 451. De comedia 230 y al final acabas filtrando por mejor valorados o por conocidos, y acabas teniendo que elegir entre al menos cinco cosas que querrías ver y no sabes cómo aún no has visto. Una de ellas era el último espectáculo de Els Joglars, que ya lleva bastante tiempo en cartel y anunciado por las calles (véanse las farolas del parque de Canal), y que incluso ND reseñó en su blog hace tiempo (Hoy vamos a ver a Els Joglars), pero que al final entre unas cosas y otras no me había animado a ir a ver.
Maravillosamente, y al contrario que para lo otro, encontré entradas al 50% de descuento en Atrapalo.com, para cualquier sesión de esta semana, y en el patio de butacas, quedando un precio más que razonable. Muchos se meten conmigo por estas cosas, que si siempre voy buscando lo barato, que si blablabla, pero bueno, así soy yo y así me gratifico, otros chupan candaos, no?
Y por supuesto, cómo no, Madrid tiene una des/ventaja. Y es que todo está lejos, pero también todo está más cerca. Así que viendo el día que hacía y viendo que esto debe ser el tardío veranillo de San Miguel, cambiamos el plan de Museo del Prado/Thyssen/Reina Sofía por un día de pueblo, venao, conejo y perdiz. Ya van dos seguidos, pero es que nunca se sabe cuándo será el último de la temporada.
Ah, y cómo no, nos volvimos con una buena bolsaca de granadas. Sí, ja-ja-ja, la granaína se va al pueblo y trae granás. Pues no, mi pueblo es Cuerva y está en Toledo, bueno, uno de ellos. Es lo que tiene que tus padres se conocieran y te hicieran en Madrid.
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PS: Por supuesto todo esto es fruto de un caso agudo de Graduation Goggles, acentuado por la entrevista germana del viernes. Ya se me pasará y renegaré otra vez, tranquilos navegantes madrileños.

jueves, 13 de octubre de 2011

Más de 100 mentiras

Ayer fui al musical de Sabina que está en el Teatro Rialto de Madrid. Como no se me da demasiado bien hacer críticas de cosas (jijiji...), voy a autoentrevistarme para que veáis mi opinión como espectadora.

Pregunta: ¿Merece la pena ir a verlo?
Respuesta: Sí.
P: ¿Pero es usted muy fan de Sabina?
R: Sí, mucho, desde chica.
P: ¿Y no le han decepcionado las versiones que se han hecho de las canciones?
R: No, son como deberían ser si Sabina tuviera voz.
P: Entonces, ¿los que actúan tienen buena voz?
R: Sí, la mayoría. Alguno se va un poco de tono, pero en general sorprende lo bien que cantan. Y lo bien que pueden llegar a sonar las canciones de Sabina en otras voces.
P: Y actuar, ¿actúan bien?
R: Bueno... no especialmente. Tampoco se puede decir que lo hagan mal. Es pasable, pero es lo de menos.
P: ¿La historia está bien hilada?
R: Sí. Como anticipé, se trata de una historia de putas y borrachos. Bueno, más bien de putas.
P: ¿Entonces salen muchas tetas?
R: Sí, muchas.
P: ¿Y está compensado con los hombres que salen?
R: No, claramente no. Algún pectoral se ve, y algún guapo, pero nada que ver con las mujeres.
P: ¿Sus entradas eran buenas?
R: ¡Qué va! Si estábamos en el gallinero.
P: ¿Había estado antes en un musical?
R: No. Bueno, si cuenta, he visto Mamma Mia en la tele.
P: No, no cuenta. Entonces, ¿recomendaría ir a verlo, aunque no se sea muy fan?
R: Eso depende. Si odias las canciones de Sabina, obviamente no. Si no, está bastante entretenido.
P: Muchas gracias por su tiempo, un placer.
R: A ustedes. Por cierto, me gusta mucho su blog Planta Zero.

lunes, 10 de octubre de 2011

Pobreza Cero. ¡Únete a la Rebelión!

Bueno, rebelión rebelión no fue, más bien fue una fiesta (no van a ser los de la JMJ los únicos que pueden celebrar cosas) en la que protestamos más o menos sosegadamente contra la pobreza en el mundo, y reclamamos que se cumplan los Objetivos del Milenio (ay, qué cerquita está ya 2015 y qué lejos estamos de ellos) y que se erradique la pobreza y se garantice el acceso universal a los servicios básicos.
Este año hubo menos gente, al menos cuando llegué yo, que cuando ha sido manifestación, pero también es verdad que hubo más público foráneo, por aquello de ser una plaza, y creo que eso es mejor. Porque al fin y al cabo, los que estamos convencidos (sensibilizados es la palabra correcta) no necesitamos ir, que nos lo recuerden de vez en cuando sí, pero ya está, pero lo importante es que la gente se acerque y vea que tampoco se pide el oro y el moro, que es más bien no aplastar a los demás para que se hundan más, y dejarlos vivir.Y bueno, por último decir que la gran diferencia es que no estuvimos solos. Otros años al ser manifestación parecía que sólo estaba ISF (ahora ONGAWA, Ingeniería para el Desarrollo Humano), Intermón, y algún loco suelto de Amnistía Internacional. Pero no, este año cada uno traía su chiringuito. Que si cooperantes por África, que si contra la precariedad del empleo, a favor de la mujer, que si Madrid rumbo al Sur, bueno, ahí cada loco con su tema.
A mí lo de las cajas de pizza me gustó mucho, aunque a cada uno le gusta hacer publicidad como puede, pero en general todos se lo curraron mucho, y la gente parecía bastante alegre. Sobre todo había un montón de padres con niños, y no como los que he visto hoy que estaban con la cuidandera, sino de paseo tomando el sol, con su chapita y su banderola.
Así que aquí os dejo lo que más me toca, lo del Agua, para ir abriendo boca para marzo.

Por cierto, los actos duran toda la semana, celebrando la Semana de Movilización contra la Pobreza y terminan el día 17 de octubre que es el Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza, aunque este año podríamos llamarlo el Día Internacional de los Recortes a la Ayuda Oficial al Desarrollo.

sábado, 3 de septiembre de 2011

El verano se acabó

se acabó, se acabó, y el trabajo comenzó, comenzó, comenzó...
El día se ha despertado lloviendo y se ve más lejos el veranillo de San Miguel que ningún año. Supongo que es lo que tiene que empiece septiembre, así da menos pereza volver al trabajo y a las obligaciones.
Aunque algunas estén dadas de lado, claro, como cierto proyecto que tengo que escribir, pero bueno, si el tutor no aparece hasta el día 12 ó 14, tampoco tiene mucho sentido torturarse. Mejor que sea culpa mía no poder presentarlo ahora que que sea culpa de otros y ni siquiera dependa de mí, no?
Ahora hay que aprovechar el fin de semana aunque sea para echarse una pocha o algo tranquilito, que no se diga que ya se ha acabado todo el espíritu de juerga, jeje.

Eso sí, para quitarnos un poco la morriña de las vacaciones, he descubierto este concurso de Wikipedia que se llama Wiki Loves Monuments y que consiste en subir fotos de los monumentos que aún no tienen a la Wikipedia. Recomendable para los amantes de la fotografía.