viernes, 24 de mayo de 2013

Paseando por ahí

La semana pasada fue una locura de viajes, y no sólo de trabajo.
Para empezar me fui el lunes a un congreso sobre redes en trenes en Lille (Francia). Sigo sin tener ni idea, pero ya los conceptos me van sentando mejor. Creo que puede que de aquí a tres o cuatro ediciones acabe por comprender todo el rollo ese de las frecuencias y los 802.11p/n/la-letra-que-sea.
Es una frikez, pero creo que estaría bien que como empresa nos metiéramos en esos fregaos para darnos a conocer. Porque la realidad es que no nos conoce ni dios. Se lo dices a la gente y pone cara de circunstancia, de que quiere saber más a ver si le empieza a sonar. Pero no, como mucho nuestra empresa madre, pero entonces piensan que prestamos a la gente y ya no quieren saber nada. Eso habría que cambiarlo, a ver si ahora que queda una semana para que publiquen mi entrevista se consigue ;)
Luego recibí un sms-bomba de mi jefe de proyecto diciéndome (en español): "Sabes ya lo que haces el jueves?". Eso significaba que mi jefe de verdad me había buscado una cita en Salzgitter para venderme los próximos tres meses por unos cuantos camellos y la promesa de luego poder traernos trabajo a casa.
Peor fue el sms más tarde diciéndome que no íbamos de 9:00 a 19:00, sino más bien de 06:55 a 22:10. Hay gente que tiene maridos malos, pero yo tengo una bendición, porque el Marommo ya sabe lo que hay y se lo toma con mucha paciencia. Creo que se la resbala un poco, excepto cuando sospecha que van a timar y me van a dejar allí seis meses, y entonces me regaña. Aunque ya me ha dicho que no hace falta que venga TODOS los fines de semana, así que no sé qué pensar... ;)
Por cierto, que el aeropuerto de Charles de Gaulle en París es lo más futurista antiguo que he visto en mucho tiempo (retrofuturista, dicen). Es como estar embarcando en mitad de Metropolis pero más a los años cincuenta.
Para terminar, teníamos pensado un viaje. Sí, hay gente que ve puentes y decide hacer un viaje, y lo hace. Nosotros como tenemos los huevos gordos lo pensamos sólo hace dos semanas, porque nos dimos cuenta de repente era el único lunes que era fiesta, y casi nos quedamos sin sitio por ello. Tocó escribir a los albergues uno a uno a pedir "una habitación por favorrrrrrr, tres camas siñorrrrrr", pero funcionó.
Así que nos plantamos en Dresde(n). Sigue siendo tan bonita como siempre, y sigue teniendo días soleados que hacen que parezca maravillosa. Incluso con los nubarrones salieron un par de fotos impresionantes, pero en general el turismo mola más cuando no te mojas.
Ahora esta semana iba a descansar, pero ha venido visita y, aunque pase un poco de nosotros, hemos hecho el paripé de no abuelear tanto entre semana y tomar un par de cervezas y una currywurst.
Hoy queda ver si se cumple que el fin de semana sea un poco tranquilo y le ponemos coto a esa mierda que está tomando la cocina y la casa en general. Porque entre avión y avión lo de limpiar se ha quedado un poco olvidado.

martes, 7 de mayo de 2013

Entre costuras

La verdad que siempre me ha interesado la historia sobre el Protectorado de Marruecos. Es algo que de pequeña oía como pinceladas, que una vez España tuvo algo que ver, por otro lado que si Franco vino de África.
Luego con la edad se estudia en el colegio, o más bien en el instituto, pero siempre muy de pasada, porque estás deseando que llegue la Guerra Civil y enterarte de cómo fue todo.
Al final a lo largo de la vida oyes cosas sueltas, que dice tu padre, como que "la farmacia de Gran Capitán está muy pegada a otras porque tenían una en Tetuán y le dieron esa cuando se vinieron", y te preguntas qué hacía esa gente en Tetuán, o cosas del Sáhara que siempre hay alguien que sabe mucho más y tiene mucha más opinión que tú.
El caso es que no me considero una persona muy culta en ese sentido, además aunque me esfuerce me leo o me cuentan las cosas y luego las olvido, y como hablo mucho meto mucho la pata. Pero bueno, después de leerme este libro creo que soy un poquitito menos ignorante.
Me hubiera gustado que la historia fuera un poco más rápida. Al parecer en papel es un tochaco y eso en el Kindle se pierde un poco, pero vamos, que no pasaba nada por describir menos las emociones y que hubiera un poco de más chicha. Sobre todo porque al final no sabes muy bien si va a pasar algo o no, o si simplemente va a ser todo una descripción costumbrista de España en los años 30 y durante la posguerra, a lo La Colmena pero con mucho menos estilo, porque hace mil años de aquello y la autora no es tan mayor, así que queda un poco forzado.
Ha sido el causante de que lleve sin leer prácticamente desde Navidad, porque no me ha gustado como para engancharme pero tampoco me ha disgustado tanto como para dejarlo por imposible. Aunque sólo fuera porque hacía mucho que no leía autores españoles. A lo mejor es que no soy suficientemente mujer para esto ;)

Ahora me pondré con algo en alemán, que aunque curre todo el día sí que me apetece ver un poco cómo son los libros más allá de los típicos de Vollidiot o los que me mandaron leer para el examen. Voy a atreverme con una novela criminal en los Alpes (agárrate) y a ver qué sale. La primera experiencia con una novela negra fue en Aachen y no fue nada exitosa, esperemos que ésta sea mejor.
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Título: "El tiempo entre costuras"
Autora: María Dueñas
Páginas: 640.
Editorial: Temas de Hoy
Año: 2009
ISBN: 9788499981833
Sinopsis:
"La joven modista Sira Quiroga abandona Madrid en los meses convulsos previos al alzamiento arrastrada por el amor desbocado hacia un hombre a quien apenas conoce. Juntos se instalan en Tánger, una ciudad mundana, exótica y vibrante en la que todo lo impensable puede hacerse realidad."
También he visto que Antena3 prepara una serie, a lo mejor gana y todo.

Emigrando al norte

Panorámica del Salzgittersee, esperamos que el color no tenga que ver con la fábrica de acero
Al parecer no fue bastante con venirme el año pasado a Múnich, sino que ahora me toca subir un poco más para seguir trabajando en trenes.
A veces pienso que esta manía mía de dedicarme a "lo que me gusta", y no dedicarme a la automoción especialmente, se me está yendo de las manos.
Que sí, que luego los frikis de los coches son insoportables y me siento aún peor ingeniera de lo que soy (en el sentido "voy a inventar la rueda o en su defecto algún cachivache", porque luego digo hace 5 años que cómo que los volantes aún llevan palo y me tildan de loca), pero es que tampoco mola esto de no estar de seguido conviviendo con el Marommo más de un año nunca.
Al principio fueron los veranos. Todo el mundo sabe que cuando vives en un colegio mayor en verano te vuelves a casa y evitas pagar días sueltos como sea. Luego hay gente que se queda a las academias, pero eso es otra historia, para 40 ºC en Graná tenía suficiente ;)
Luego el trabajo. Ahí se pone la cosa peor, al Marommo se salió trabajo en La Línea y a mí aún me quedaban tres años de carrera, y uno de ellos de Erasmus. Para qué se iba a venir a Madrid si yo me iba a ir. Y además no iba a querer vivir con él. Qué mala soy, y qué poco buscó él en Madrid, pero bueno.
Después el Erasmus, a Alemania para más inri. Al norte por primera vez, de Europa, porque Madrid de Graná ya está al norte, vamos. Luego que no, mejor me vuelvo a España que hace solecico y aquí se está muy bien y se gana muy bien, y esto es muy peligroso.
Unos años después por fin se vino el Marommo a Madrid, pero cosas de la vida, nos decidimos a venirnos a Múnich. Seis meses separados. Y por fin se vino, y ahora trabaja y todo, ¡y de lo suyo!
(Arquitectos y aparejadores del mundo, morid de la envidia)

Y lo que yo quería contar no era esta pastelada, sino que me mandan a partir de junio a Salzgitter, que es un pueblo-polígono industrial a las afueras de Braunschweig. Donde estuvo la frontera entre las dos alemanias y a 598 km de Múnich, para arriba en el mapa.
Empecé trabajando para Alstom dos años y he rechazado al menos tres ofertas para hacer entrevistas para ellos desde que estoy aquí, pero ahora ya no me libro.
Cuando una puerta se cierra, como ha pasado ahora con mi proyecto, hay que abrir al menos una ventana. Y esta ventana esperemos que dure los tres meses prometidos y luego quede en una anécdota que contar. ¿Recuerdas el verano aquel que en vez de tomar el sol contigo en el Biergarten estuve en Braunschweig?

Lo único bueno que he visto es que llueve mucho menos que en Múnich. Sí sí, mucho, un TERCIO menos. Que quieras que no, en verano se agradece. Claro que las horas de sol son menos, así que supongo que serán días nublados de mierder sin llover o algo así. Cuando llegue el momento interrogaré a mis contactos norteños.
Por ahora sé que tienen mi currículum y les he gustado. Qué sorpresón, si no han parado de llamarme ;)
(pero se agradece)

viernes, 19 de abril de 2013

En Graná con vacaciones retrasadas

Qué bonica es mi Graná
Este año la Semana Santa nos pilló un poco a traspié. El Marommo había empezado a trabajar en febrero, bueno, a final de enero, y aún no sabía cómo iban a ser en la obra con lo de las vacaciones, y yo soy una rata y si miro los vuelos muy tarde me asusto porque valgan 350€ y haya que parar 8 horas en Barcelona. Tiquismiquis que es una.
El caso es que decidimos quedarnos en Múnich y disfrutar de los cuatro días libres haciendo todas esas cosas pendientes que teníamos (Augsburgo, Regensburg, etc). Luego nevó y no hicimos nada, bueno, quedarnos en bolas en la sauna nada más, pero eso es otra historia.
Al final me dio el volunto y cogimos un vuelo para venirnos una semana un poco después y ver a la familia, que si no ya hasta verano nada. Y luego en verano hay una boda, y en agosto una sobrina... que se iba a alargar la cosa y como nos descuidáramos al final de navidad en navidad.
Luego vino lo de irnos de vacaciones. Por si no lo sabéis, hay gente que se va tres semanas seguidas de vacaciones por ahí, ¡y no es a ver a la familia! Yo tampoco me lo creía, pero lo he visto en mis Kollegen alemanes e imagino que no todos mienten.
Así que como éste es el primer año que trabajamos los dos, y nos pagan por ello, en la historia del mundo, hemos decidido cogernos unas vacaciones. Entre familia y familia nos quedarán sólo dos semanas, pero menos es nada. Ahora queda decidir si Escocia o Vietnam, aunque ya eso da lo mismo. La cosa es irse por ahí, y que no nieve, ¡por dios!

Ahora en Graná bien. Va a ser una visita rápida y movida, como siempre. Tres días en la ciudad, dos días en la playa en Almuñécar "por ti, para que veas el mar", y como me descuide dos días en La Línea. Aunque eso está por ver, creo que hay un cupo de no deshacer la maleta que puedo soportar.
Con un poco de suerte veré a casi toda la gente que tenía previsto ver, e incluso a algunas sorpresas, y me volveré como siempre más cansada de lo que vine.
Un saludo a todos los que no he podido ver y un besico. Que el solano que me estoy comiendo me perdone.

domingo, 14 de abril de 2013

miércoles, 10 de abril de 2013

Perdidos en mitad de los Alpes

El trineo a la mañana siguiente
Este fin de semana nos fuimos por segunda vez a una Hütte, esto es, a una cabaña perdida de la mano de Dios en mitad de la montaña rodeada de nieve.
El caso es que como la escapada estaba planeada para abril (por un problema con la reserva), en un principio estábamos un poco tristes porque ya no iba a haber nieve. Claro, que luego con el invierno que había nos pusimos contentos, ¡porque para entonces ya no iba a haber nieve!
Pues nada, si no quieres caldo, toma tres tazas. En este caso, de nieve.
Y de niebla, porque vaya tela con la niebla. Ha habido días peores, como cuando subimos a la Rodelbahn de Blomberg a tirarnos con el trineo, pero esta subida de dos horitas no estuvo nada mal tampoco.
No diré que en la subida me lo pasé bien. Lo pasé fatal, me moría, me palpitaba la cabeza, y fui un coñazo y luego estuve supercabreada por dejarme engañar. Luego lleva razón Andreonci que se pasa un poco, y lo recuerdas todo más bonito, y el rato en la cabaña y eso, pero creo que lo de ir con el grupo de los rápidos no fue buena estrategia. Aunque el Marommo necesitara llevar a rastras dos trineos para estar casi igual de cansado que yo, no quita que no estoy en forma. Para nada.
Luego en la cabaña muy bien. Aunque éramos más españoles nos mezclamos más con la gente, ya que allí había otros españ... perdón, catalanes. Hasta Berto Romero, sin ir más lejos.
Jugamos al Bang, bueno, enseñamos a jugar al Bang, porque cada vez había alguien nuevo, pero moló. Bebimos cerveza, que alemanes muy majetes subieron en cajas desde la otra cabaña. Nosotros hubiéramos pensado en subir cada uno un par de ellas, pero no, ahí ellos y algún ambientado, subiéndolas a pulso. 
También tomamos chupitos, y comimos chile vegetariano (sin carne, vamos, y con tofu) y lentejas, ¡muchas lentejas!
De lo mejorcito, eh? Quién iba a decir que era algo tan fácil de preparar y reconfortante.
La cabaña no tenía agua caliente, ni ducha, la calefacción y el fuego de leña, y las camas estaban juntas a cholón. Alguno se llevó un abrazo indeseado y echó de menos alguno deseado ;)
Luego la bajada en trineo genial... culeando, con ondicas. Muy entretenida, vamos. He descubierto que los trineos esos modernos de palo no están tan mal para uno solo, y que lo de frenar tanto con el de madera no es bueno. No mueres, pero se encalla mucho.

Vamos, como experiencia muy bien, pero para la próxima tiene que pasar más tiempo para que se me olvide lo de la subida, o más deporte ;)
Para los valientes, subida a la cabeza del diablo
August-Schuster-Haus (Pürschling-Haus 1564 m)

jueves, 4 de abril de 2013

Desnudándonos en la sauna

El lunes, después de una Semana Santa sin poder asomar prácticamente la nariz a la calle por el frío y la nieve, nos fuimos a las termas del Schliersee.
Esto es lo que en España comunmente se llama un balneario, o modernamente un spa, porque para mí termas tendría que ser que fueran de agua caliente natural y aquí no lo son. Están al lado de un lago que se ve desde una de las piscinas al aire libre (pre-cio-so) y tienen una parte con saunas, pero no huele a huevos podridos ni nada. La piscina de fuera tenía el agua salada, que es curioso y hace que sea más transparente, o eso me pareció, pero el resto son normales.
El caso es que unos amigos de aquí nos invitaron a ir con ellos. Luego resultó que confiaban en nuestra vergüenza y en que no entráramos en la zona de arriba de las saunas. Ay pobres, no contaban con el duro invierno alemán y las ganas de salir A DONDE FUERA después de las excursiones fallidas a Regensburg o Augsburg, aunque queda una visita pendiente de 3 horas a una cervecería, ¡con barra libre!
Así que allí nos fuimos, y al toro. Todos teníamos nuestros favoritos para ganar con el mayor pudor, pero creo que no acertamos. Hubo quien se rajó antes de ir (ejem) y quien no tuvo pudo ninguno (cómo no, el Marommo, que ni preguntar siquiera), pero al final caímos. Bueno, de alguno no puedo corroborarlo, pero me lo tendré que creer.
Es una sensación muy curiosa la priemra vez. Bueno, puede que las siguientes también, ya veremos, jeje. Entrar en un sitio donde la gente está desnudica, apilada sentada en bancos de madera, mirando a la puerta (o a la lumbre) y sudando como cerdos. Da un poco de mal rollo, como si estuvieran ahí sin quererlo. Luego te das cuenta de que no, de que es queriendo, pero entonces te entra la vergüenza y no piensas más.
Había saunas húmedas, secas, sauna de ducha, baño de vapor, jacuzzi y una piscinilla de agua helada para jurar en arameo pero luego sentirte superbien.
No había lo de pasear sobre las piedras como en Aachen, pero eso ya lo haremos luego en Almuñécar y gratis, que nadie se preocupe. Tampoco había un barco como en el Tegernsee, que también tiene que estar interesante.
Hay cosas que sorprenden un poco. Que hubiera "niños". Los niños niños estaban abajo monopolizando la piscina y el tobogán oscuro, pero arriba había adolescentillos con sus padres, y daba como grima estar con ellos. No sé, como si no debieran estar ahí. En proporción sobrábamos más nosotros, que no estamos acostumbrados, pero claro, es la impresión que daba.
Y muchos pitos, muchas tetas. Lo normal,vamos. He descubierto que las alemanas se depilan mucho más de lo que yo esperaría. Creía que eso del nudismo tiene que ver con la naturalidad, pero no.
En fin, una experiencia más, y muy recomendable. La piel se queda suavita suavita, y el duro invierno se olvida al menos durante unas horas. Hasta que hay que coger el tren de vuelta y de camino se hielan las orejillas :)

jueves, 28 de marzo de 2013

La nieve en abril

El año pasado, bueno, el anterior, cuando vine a la entrevista del Zirkus, era el primer día que nevaba en Múnich.
La taxista me dijo que estaba bien, pero que lo malo era que los años que empieza tan pronto a nevar luego la nieve se queda hasta abril. Pensé "qué exagerada, si abril es ya primavera y hasta puede hacer calor". JA.
El año pasado, ahora sí, no nevó hasta abril. De hecho en marzo fue lo de mi Teamevent en el Tegernsee y nos las deseamos para encontrar un sitio para jugar a la petanca bávara.
Pero esto año... ¡ay, este año! Aquí estamos, con un palmo de nieve y unas tormentacas que no tienen nada que envidiar a las de diciembre o enero.
Ayer me lo intenté tomar con humor yendo por mitad de la nieve, por donde va la gente con los perros, pero nada. Me llené las botas de nieve pero el divertimento no compensó con que sea Semana Santa y estemos así.
Yo tenía planes. Ir a conocer ciudades, hacer una rutilla, incluso a lo mejor escaparnos a Austria o Suiza. Bueno, a Suiza iré la semana que viene, pero yo quería ir con la primavera, cuando el césped empieza a estar verde otra vez (ahora hay que esperar a que se vaya la nieve, sea marrón quemado y luego renazca) e incluso que hubiera algunas flores. Nada del otro mundo para abril, no?
Pues nada. Lo único bueno es que cuando me compré las botas en rebajas pensé que ya no las iba a usar, que para el año que viene, y vaya tres meses que llevo usándolas.
Lo mismo pensé de la tabla de snowboard y al final porque no nos hemos animado, si no este fin de semana podríamos haber ido otra vez.
Incluso con el trineo. Se comenta que lo mismo el domingo hacemos una excursión a tirarnos y a comer Kartoffelsuppe calentica para olvidar.
Eso sí, en cuanto salga el sol el bikini del cajón no me lo quita nadie. Aunque me pele de frío, me pongo morena como que soy española. Bueno, o doradilla, que tampoco doy para mucho.

martes, 26 de marzo de 2013

Volando con Ryanair

Dentro de poco vuelo a España, y sí, volaré con Ryanair.
Hay bastante gente que me ha dicho que cómo volamos con Ryanair, que si es un coñazo o que si te tratan fatal. Incluso que ellos ya no se fían.
La verdad es que lo de que te tratan fatal es verdad. Ellos te ponen unas normas muy claritas sobre el equipaje de mano,y luego nosotros chino españoles intentamos ser más listos que nadie y saltárnoslas y siempre nos pillan, ¡qué cabrones!
Luego está lo de la Bonoloto esa que hacen dentro del avión. Eso sí que tendría que ir al Tribunal de La Haya por crímenes contra la humanidad. Ahora ha mejorado un poco y se puede incluso intentar dormir entre cigarrillo falso de esos y otro, pero recuerdo un viaje a Alicante de los de 40 minutos, sin poder cerrar un ojo un segundo por la cantinela de los azafatos. Porque digo yo, podrían hacer un pacto de silencio y no contarlo a la compañía, y volaríamos más felices.
Luego hay los que dicen que es un coñazo porque tienes que ir en autobús, en este caso, hasta Memmingen. Está bien que digan eso, porque yo lo que es a Málaga siempre tengo que ir en coche. Bueno, podría ir en autobús que es mucho más Ryanair y seguro que a Graná hay, pero a La Línea me temo que no. Así que la hora y media allí no me la quita nadie. Si Vueling no fuera la única opción al aeropuerto de Granada-Jaén Federico García Lorca, y no costara 250€ por trayecto, parando un día en Barcelona. También podría volar a Sevilla o Jerez, pero entonces el trayecto ya sí que iba a ser de risa comparado con el vuelo.
Aquí en Múnich es muy diferente. Ir al aeropuerto normal te cuesta unos 10€ y tardas casi 40 minutos en cercanías desde la estación central. Sin embargo, ir al aeropuerto de Memmingen te cuesta 15€ y tardas hora y media que está cuadrada con el vuelo que tienes que coger. ¡Pero qué descaro! Cuesta 5€ más y me ahorro, en el último caso, 145€ (contando con maleta, que en este caso a la ida no la quiero), pero pierdo más de media hora de mi vida.
En lo de la seguridad no me meto, para eso están los expertos como Siervo de la Vida que habló de los incidentes largo y tendido, y bastante clarito, creo yo. Como él dice, lo más peligroso es el viaje en bus, así que como eso es irremediable, no hay problema ;)
Por último están los horarios. Es cierto que los horarios de Ryanair son infernales, eso no hay quien lo discuta. Por suerte, gracias a la famosa campaña de este verano en su contra, al parecer se han puesto un poco las pilas y han bajado otra vez las tarifas de comisión por tarjeta (¡el débito vuelve a no tener, y el prepago tampoco!) y han cogido un par de horarios no tan malos. Hay que volar entre semana, pero vamos, lo de dormir en otra ciudad aunque salgas a las 12 de la mañana tampoco es que sea una fiesta.
El caso es que yo lo recomiendo. He volado con Ryanair muchas veces, incluso con un volcán en medio, y fueron los primeros en cancelar todos los vuelos. Puede parecer una putada, pero Iberia camino a Bolonia no nos avisó hasta que las azafatas se fueron y el comandante le dijo a una señora que ellos se iban a casa. Además, luego con Ryanair al final pudimos volar y como si nada. Hasta con lo de Spainair se solidarizaron haciendo una campaña para rescatar a los pasajeros. Por dinero, claro, a ver si nos van a joder con la bonoloto y luego la gente vuela gratis. Aunque antes se volaba casi gratis, hubo quien se fue a Glasgow por 0,01€.

miércoles, 20 de marzo de 2013

Renovando el carné de conducir en Alemania

Al parecer los papeles en Alemania para los inmigrantes nunca terminan.
Sí, sí, somos Unión Europea y es todo muy bonico y puedes circular de aquí para allá.
Pero ay de ti como se te ocurra quedarte en algún sitio más de 6 meses. Entonces la cosa cambia y debes adaptarlo todo a tu nuevo hogar. Matrícula del coche, seguro del coche, y ahora por lo visto también el carné de conducir.
Es una cosa muy graciosa, porque normalmente te das cuenta de eso cuando te caduca. En la página de la DGT incluso te explican cómo renovar el carné de conducir si estás en el extranjero, pero no te dicen que si han pasado más de 6 meses desde tu llegada es mejor que no te molestes porque te tendrás que sacar el del país en el que estés, al menos en Alemania.
Bien es cierto que te dicen que es para cuando no has establecido tu residencia normal allí, pero no se sabe qué pasa cuando sí. Así que tú te esperas a Navidad, haces los papeles directamente en España y nadie te dice que no, que después de ese tiempo estás tirando el dinero.
En nuestro caso le pasó al Marommo. Lo mejor es que cambió la dirección a la que se lo tenían que mandar y se lo pasaron por el forro. Lo mandaron al último piso en Madrid (que tampoco era la dirección del carné anterior) y lo han perdido. Sí señores, un carné que te identifica como conductor, va sin certificar y no vuelve al origen. Ah, y si vuelve no te garantizan que te lo dén, seguramente tengas que pedir un duplicado igualmente.
Así que yendo al Consulado español en Múnich, que son más majetes que ná, le informaron de su error. Ahora eres alemán, para lo malo y para lo malo.
El caso es que si no tienes el carné europeo nuevo, tienes que traducir la cartulina rosa con traductor jurado (45€). Y si se te había caducado y te han perdido el nuevo, pues también tienes que traducir el certificado temporal de conducción (otros tantos euros). Vamos, una fiesta. Con la tarjetita europea es todo más fácil, no os preocupéis. Así que si pensáis emigrar o estáis aquí, casi mejor ir cambiando uno por otro y así al menos hay un paso menos.
Porque dicen que multan. Y esto es como todo, hasta que no lo sabes no te multan, pero seguro que ahora si se me ocurre ir a por pan en coche me viene la Polizei y me soplan mil euracos por no haber ido a cambiarlo de pura pereza.
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Editado:
Al parecer por ser de la UE lo de los 6 meses es sólo para mayores de 50 años ;)
Para los demás es sólo cuando toque renovarlo o al pedir un duplicado.
Lo dicen en el Consulado de Frankfurt.