miércoles, 6 de mayo de 2015

Mi nuevo Xiaomi Mi4

http://www.mi.com/en/mi4/features/
Como dice el Marommo, este es el primer móvil que tengo que es un verdadero pepino. Lo buscó él, así que el comentario pierde un poco de validez, pero lleva razón. 
También es el más caro, he pasado la barrera de los $200 por un buen trozo.
Esta vez ha sido a través de Aliexpress.com y con mucha aventura con DHL, aduanas y la comunicación con China. He de reconocer que tiene su encanto, pero a veces te replanteas si realmente merece la pena o es sólo por frikismo.
Estuve a puntico de comprarme el bq Aquaris E5 FHD, por lo de que son españoles, la garantía y que están saliendo muy bien, y de precio también, o el ZTE Nubia Z7 mini que sí que era Dual SIM, o con la salida repentina del Xiaomi Mi4i justo antes de que me lo enviaran, pero al final entre batería y prestaciones, y por sólo 20€ más, pues me he lanzado a la piscina.
Ahora tendré que vivir sin la tarjeta española, como el resto de mortales emigrados, y con algunas cosas entre el inglés y el chino, pero a cambio tiene muchos colorines (¡qué chuli!), buena batería, va como una bala y hace buenas fotos con la cámara. 
Y se acabó por fin el quedarme sin cobertura gracias al anterior que le debía haber petado la antena o algo así, porque era meterme en cualquier sitio (léase metro o entre un par de árboles) y se quedaba como en modo avión.
Ya veremos si la buena fama de Xiaomi es merecida.

domingo, 26 de abril de 2015

Las ganas de volver

A todas las amigas que tengo en Graná que se han quedado embarazadas las han echado del trabajo o no les han renovado y la única que no, trabaja en la empresa de su padre, que ya estaría feo.
En Madrid incluso a una en la propia Universidad no le renovaron llevando un mes de baja maternal pero seis años encadenando contratos para el mismo trabajo. Ahí por suerte intervino la justicia, pero la sola idea es para reflexionar muy fuerte.
Ahora que la familia sabe que estoy embarazada preguntan si lo tendré allí porque la sanidad es muy buena (no), si pensamos volver para que los hijos se críen como españoles (no), que aquí pagarán más pero allí se vive mejor (según se mire).
Y no es que no lo pensemos, sobre todo cuando vamos de visita como hace poco en vacaciones, pero claro, luego te empiezan a contar y empiezas a pensar en lo que quieres hacer con tu vida... Todas las antes citadas empezaron a tener hijos en los 30 porque estudiaron e hicieron carrera. Y la carrera se lo agradeció dejándolas en la calle y con apuros.
Así que, teniendo en cuenta que con la tarjeta sanitaria europea casi sólo tienes derecho a urgencias y médico de desplazados, y que no quiero sufrir por mi puesto de trabajo mientras decido cuántos niños tener y los tengo, por ahora puedo asegurar que hablarán alemán bilingüe.
Y Alemania no es el paraíso, aquí echan a los hombres porque su pareja esté embarazada, hasta 8 semanas antes del parto, porque pueden coger lo que quieran de los 14 meses de baja que les dan a ambos progenitores.
Pero es un mal menor con el que podré vivir.
Porque viendo la realidad se me quitan las ganas de volver.

martes, 21 de abril de 2015

La mierda de los alemanes

Como cada año a mitad de abril se inaugura el Frühlingsfest, la fiesta de la cerveza de primavera, que dura hasta el primer fin de semana e mayo terminando con el levantamiento del Maibaum (Pinga del mayo) el 1 de mayo.
Es lo mismo que el Oktoberfest, pero la mitad, y con la gran diferencia de que el primer sábado se inaugura con un Flohmarkt gigante que ocupa la mitad del recinto ferial de Theresienwiese.
Sólo había podido ir el primer año, en busca de Dirndls para todas, y éste ha sido el primero que ha conocido el Marommo. Con lo que le gustan a él los rastros y a pesar de que lo habíamos avisado, se sorprendió de lo inmenso que era. No conseguimos verlo entero, pero siempre hay un par de cosas que llaman la atención.
La otra vez fueron lavabos de una peluquería entera, este año carteles de restaurantes, el columpio vaca viejunto y un montón de ruecas. Aunque las ruecas no deberían sorprendernos, con tanto hipster era de esperar.
En general son puestos que se dedican como a recoger un cierto tipo de cosas e imagino que las juntan para venderlas en este tipo de rastros grandes, donde tienen más posibilidades de venderlas. También hay mucha mierda. Pero mierda en plan de gente que recoge todo lo que tiene tirado por casa (muñecas viejas que dan yuyu, mochilas y zapatos usados, etc) y lo pone en una mesa plegable y a ver si cuela. 
Al final del día hay unos contenedores donde la gente tira lo que no ha vendido y no se quiere llevar de vuelta a casa, y hay un montón de rumanos gitanos gente alrededor mirando si hay algo aprovechable, o chatarra simplemente.
Por otro lado a la vez ha llegado la primavera y la estamos aprovechando todo lo que se pueda.
Siempre digo que el verano en Alemania (y en particular en Múnich) es en abril y por ahora casi siempre se ha cumplido. Mejor disfrutar ahora, que en julio y agosto ya lloverá.

sábado, 21 de marzo de 2015

Múnich sí que es bonico (y no sólo en primavera)

La verdad que cuando llegas a Múnich hay una cosa que da un poco de mal rollo. Todo el mundo te dice «ah, en verano es muy bonita, ya verás».
Como decía Andreonci, ¿y qué pasa en invierno? Nadie diría de Graná que es una ciudad bonita en verano, o es bonita o no lo es. Y peor aquí que el invierno dura 6 meses.
Luego llega el momento y lo entiendes, no es que sea horrible, es que son dos cuides. Una verde, con muchos parques y lagos, y otra blanca blanca. La blanca también es bonita, pero no es tan espectacular.
Lo bueno es que sí hay entretiempo. De hecho hay tanto entretiempo que un español recién llegado podría decir que lo que no hay es verano, más que una o dos semanas al año, y muy posiblemente en abril o mayo y no en julio ni agosto.
Pero bueno, comparado con Madrid se sale ganando. Allí decíamos que la primavera (o el otoño) era nuestro día favorito del año, y no es exagerar. Si hubiera un mes con temperaturas de 25°C sería la ciudad perfecta, pero lo de no poder ni dormir del calor... Al menos eso no lo echo de menos.
Así que en días como hoy da gusto estar aquí y poder pasear al aire libre con el solecico y el lago.

domingo, 1 de marzo de 2015

Hay cosas bonitas

Hay cosas bonitas en la vida y una de ellas nos la hemos encontrado hoy de casualidad en un concierto de un coro.
Uno de mis Kollegen canta en un coro y nos comenta siempre cuándo hay concierto para pillar las entradas. Que no son baratas, por cierto. Antes también cantaba otro compañero, pero eso es otra historia.
La sala donde hacen los conciertos es impresionante, es la Herkulessaal del Palacio de la Residenz. Eso ya fue una bonita sorpresa la primera vez que fuimos.
Ahora ha sido la pieza, Mass of the children de John Rutter. Era junto con un coro de niños y, aunque según el Marommo era una misa en inglés y latín y me debería chirriar, no fue para nada así y la música era bastante alegre. Los solistas regular, ella la típica rubita pequeña que luego tenía un vozarrón, y él muy soso y no en su mejor día, muy bajito todo, así que ella lo ensombrecía todo el rato, pero ha dado un poco igual. Normalmente los conciertos son sin más ni más, bonicos pero los podrías olvidar, pero con este no creo que pase.
Si tenéis ocasión de escucharlo es muy recomendable. Y la sala para los muniqueses también merece una visita.
München OratorienchorKinderchor der Bayerischen Staatsoper

jueves, 26 de febrero de 2015

"Cuando vinieron a llevarse a los de márketing,
guardé silencio, porque yo no era de márketing,
Cuando mudaron a los de informática,
guardé silencio, porque yo no era de informática,
Cuando vinieron a buscar a los de recursos humanos,
no protesté, porque yo no era de recursos humanos,
Cuando vinieron a buscarme a mí, no había nadie más que pudiera protestar."
Así me siento ahora en el Zirkus. A veces mi madre me pregunta que si no hay otro que pueda hacer las cosas o dar la cara para hacer las preguntas incómodas. Y yo le respondo, sí claro, pero ALGUIEN las tiene que hacer.

____________________________________________________________
„Als die Nazis die Kommunisten holten, habe ich geschwiegen; ich war ja kein Kommunist.Als sie die Sozialdemokraten einsperrten, habe ich geschwiegen; ich war ja kein Sozialdemokrat.Als sie die Gewerkschafter holten, habe ich geschwiegen; ich war ja kein Gewerkschafter.Als sie mich holten, gab es keinen mehr, der protestieren konnte.“
1945, Martin Niemöller

martes, 10 de febrero de 2015

La privacidad y Facebook

Antes de facebook yo no tenía privacidad. Es decir, muy muy al principio sí, porque lo primero que me hice fue un espacio del Messenger, y ahí sólo podían vincluso er las entradas y las fotos tus contactos (realmente casi ninguna diferencia con el caralibro, sólo que no todo el mundo tenía un espacio), pero relativamente poco después, de hecho cómo no al entrar a la universidad durante unos exámenes, me hice el blog que daba más juego con las plantillas.
Ahí ya tuve siempre el dilema de las fotos, pero llegó el caso de poner incluso la dirección a la que me iba a mudar. Está todo en el archivo, siempre digo que lo debería borrar, que qué vergüenza, pero no.
No sé si fue la edad, o el no tener todavía un trabajo, pero estoy casi segura que fue la época, el caso es que daba igual. Total, no lo iba a leer nadie.
Así llegó el Fotolog durante el Erasmus. Sería el afán de integrarme o la abrumadora presencia de gente con gusto por la fotografía, pero entonces fue cuando empecé a poner no sólo fotos de mí o hechas por mí, sino fotos de Internet bonicas (incluso con infracción de Copyright, lo que es aprender mediante el error), y cogí la costumbre que se ha quedado hasta hoy de abrir cada post con mínimo una foto y nunca muchas.
Pero hasta que no llegó Facebook no apareció lo del no subirlas, el filtrar, el no me etiquetes. Ya casi nunca pongo nada que salga alguien más, casi nunca incluso que salga yo misma. Como si no se supiera qué cara tengo, si hasta mi currículum se ha usado como documento público sin mi consentimiento.
Pero algo ha cambiado. Ya digo, igual fue el trabajo, pero creo que aunque sea lo que más se le critique a Mark Zuckerberg, hay que reconocerle que el invento de la privacidad es suyo.
Y si no sólo hay que mirar tuiter, ahí la gente con sus cuentas abiertas y los famosos con sus autofotos (ahora selfies), como si todo diera igual. Ay, pero ay de ti como pongas en tu Facebook una foto abierta de una amiga con una lorza y la etiquetes. Que dios, si hay te pille, confesao.

viernes, 23 de enero de 2015

La sanidad alemana - ¿Dónde están los guantes?

Desde luego hay cosas que son choque cultural y que se tardan en comprender, pero en otras hay que reconocer que en Alemania están simplemente más atrasados. O han tenido menos problemas y les vale con seguir haciendo las cosas "a la antigua usanza".
Esto se podría aplicar a todo lo digital. Sobre todo cosas de Hacienda. O los alemanes engañan menos o luego los multan más y casi que los dejan para pillarlos, porque ni borrador de la Declaración de la Renta ni nada, ahí a meter los datos en un programa a mano y poco más. Firma digital... bueno, sí tienen el DNI digital, pero nadie sabe su número de DNI, así que el nombre y la fecha de nacimiento valen para robarle la identidad a cualquiera.
 http://estaticos02.elmundo.es/elmundosalud/especiales/2007/11/tecnologia/img/anali.jpg
Pero yo venía a hablar de la sanidad y los guantes. ¿Por qué los médicos y las enfermeras casi nunca usan guantes? La primera vez que me fijé fue en el dentista. Tuvo que volver a repegarme una corona y no se puso guantes. Ahí, las manos en toda la boca.
Luego el ginecólogo gracias a dios sí, pero sólo uno, no vaya a ser que use muchos y se le vayan los gastos por las nubes.
La enfermera al sacar sangre no, ni al poner siquiera el algodón encima de la herida, y al coger el vaso con la orina tampoco. Siendo que era un vaso de orina... abierto, sin tapa ni cierre hermético ni ostias. Un vaso de orina en el que pones tu nombre con rotring y lo dejas en una ventanica de madera junto con el del resto de los pacientes.
Que digo yo que será porque el SIDA está menos extendido, porque al fin y al cabo es casi peor para ellos que para mí. Si, luego se lavan las manos con alcohol en gel desinfectante de ese de la gripe porcina, ¿pero qué daño hacen unos guantes?
Luego nos sorprendemos con las estadísticas de problemas médicos que hay en Alemania, o con las historias para no dormir de gente con malas experiencias, pero una cosa he aprendido. Por muchos recortes que haya, espero que en España la higiene en la sanidad no se pierda. Aunque sea por evitar mayores costes a posteriori.

Un artículo para los curiosos: El desmayo por ver sangre no se hereda

Actualización 23-01-2015:
Hoy he vuelto al dentista para un empaste y había una Praktikantin (chica de prácticas) que nada más irme a poner el succionador se ha puesto los guantes. Pues el dentista nada más verla me dice "bueno, ya ves, aquí está ésta con esos guantes tan gordísimos, que se empeña en ponérselos. Así no se puede sentir nada". Y ha seguido como si nada él sin guantes ahí con el procedimiento.

Bueno, al menos queda la esperanza de que las nuevas generaciones cambien la tendencia, aunque tengan que pasar por encima de los de la alte Schule.

domingo, 28 de diciembre de 2014

Hoy me he dado cuenta

Hoy me he dado cuenta de que mis padres están mayores. No es que no lo supiera, o que por la edad no corresponda, pero hasta ahora no lo había «notado».
Esta noche me he caído. Muy tontamente. Después de 25 años con el mismo dormitorio, al jubilarse, mis padres han decidido poner una cama de matrimonio y aprovechar para tirar un montón de cosas.
Así que fui a acostarme, a oscuras, y me fui a sentar en donde antes estaba el filito de la cama, con la diferencia de que ahora eso era la mesilla y se rompió, la perra ladró, y se cayeron el vaso de agua, el móvil y todo.
Ahí estaba yo, a oscuras, en mi inocencia pensando que mis padres se asustarían un montón y vendrían. De primeras no me levanté a encender la luz, porque sólo tocaba cristales.
And then it hit me....
No iban a venir. Cuando salí, mi padre me contó que con la fiesta de los de arriba acaban de tirar algo, mi madre ni se inmutó, pensando lo mismo. La única que se había dado cuenta era la perra.
Y pensé... ¿y si estuvieran ellos solos y el que se hubiera caído fuera el otro? ¿Cuánto hubieran tardado en reaccionar? ¿Hubieran reaccionado en absoluto?
Así que hoy es un día triste.
Ya sé qué clase de abuelos serán, después de malcriar a la perra, y ya sé que ya no son los de antes.

jueves, 25 de diciembre de 2014