lunes, 15 de octubre de 2018

Día de las escritoras

Diez escritoras que recomiendo para el #DíaDeLasEscritoras 

1. Agatha Christie y cualquiera de sus libros. Uno de Poirot como "Asesinato en el Orient Express" y otro de Ms. Marple  de St. Mary Mead como "Muerte en la Vicaría" o "El caso de los anónimos".


2. Arundhati Roy con "El dios de las pequeñas cosas", ambientada en la India y que abarca el tema de los intocables. Un antes y un después para mí en lo que significa la palabra "literatura". 

3. Ana María Matute con "Olvidado rey Gudú".

4. Kressmann Taylor, escritora con pseudónimo masculino, con "Address Unknown" ("Paradero desconocido") o "Day of no return" ("Viaje sin retorno"). Gracias a Molinos por la recomendación en sus Lecturas encadenadas.

5. Alexandra Marinina con los crímenes resueltos por la inspectora rusa Anastasiya Kamenskaya, empezando por "Los crímenes del balneario"

6. Lorena McCourtney con su señora mayor Ivy Malone que se encuentra los crímenes a su paso al más puro estilo de "Se ha escrito un crimen". El primero de la serie es "Invisible".

7. Sheryl Sandberg. Entra en otra categoría, pero hay que leer "Lean In" ("Vayamos adelante") al menos una vez en la vida. 

7. Tina Fey con "Bossypants". Este libro va encadenado con el anterior. Para mí fue el descubrimiento de que las mujeres de pelo castaño también existimos. 

9. Fátima Casaseca con "Una mamá española en Alemania", por razones personales obvias. Pero abre el momento en que las blogueras en España pasaron a publicar libros por aclamación popular.

10. Marie Kondo. Con su método Konmari descrito en el libro "La Magia del orden" creo que ha hecho mi vida un poco mejor.

miércoles, 19 de septiembre de 2018

Y, de repente, 34

El último año se podría describir de muchas formas, pero si tuviera que elegir una palabra sería: difícil.
Mañana ya es jueves y me recuerdo va bastante embarazada y sin saber que ya no iba a volver a trabajar en lo que quedaba de 2017.
A pesar de lo lento que han pasado los meses, la edad no perdona, y en todo el tiempo no me he acostumbrado a pensar que tenía 33 años, incluso siendo un número capicúa o la edad de Jesucristo. A ver si con los 34 años se me da un poquito mejor la cosa. 
He aprendido que hay que celebrar cada momento, estar orgullosa de la edad a la que se ha llegado, relativizar los problemas y que lo que se dice en la lotería de Navidad es verdad. Lo más importante es la salud. El dinero garantiza tener un mejor acceso a la sanidad, pero no puede comprar la salud.
También he recordado que los niños vienen cuando quieren y que un embarazo deseado siempre viene en el momento perfecto, porque si hubiera que elegirlo nunca vendría bien. 

Somos unos privilegiados, por nacer donde nacimos, con los padres que hemos tenido, por poder estudiar lo que estudiamos y vivir donde vivimos. No hay que olvidarlo y hay que ser agradecida con lo que se tiene. 
Al año que ha empezado solo le pido una cosa, y por ahora parece que vamos bien encarrilados. Abriremos nuevos caminos y seguiremos disfrutando de ser uno más en la familia. 
Y quién sabe, después de un verano perfecto, igual nos respeta el invierno. Por pedir, que no quede. 
Por si aún quieres hacerme un regalo, puedes donar aquí:
Care-For-Rare Foundation, fundación para las enfermedades raras del Haunersches Kinderspital

Una canción:

miércoles, 23 de mayo de 2018

Cosas que ya no me molestan de tener perro

Hace ya cuatro años que tenemos a Asche y me he dado cuenta de que ya hay cosas que me parecían negativas de tener perro y ahora me dan igual o me compensa más tenerla de lo que me molestan.
Aquí una lista:


Cosas que ya no me molestan de tener perro:

- El olor a perro.
Cuando cogimos a Asche, una de las primeras cosas que le dije al Marommo es que el olor a perro me disgustaba.
Él dijo que a él no solo no le disgustaba sino que le gustaba, le daba cariño.
Pensé que estaba loco.
Ahora me gusta el olor de mi perra. Porque no es cualquier perro, es la mía y la quiero y me gusta un montón achucharme con ella.

- Recoger mierdas de perro.
Antes me daba bastante asco eso de ir con la bolsita. Y no pensaba en que los perros también vomitan.
Ahora además es que tengo hijos.

- Salir a pasear al perro de dos a tres veces al día.
Antes creía que un perro me quitaría mucho tiempo y eso me agobiaría.
Ahora soy una yonki de salir. Si no salgo dos horas al día a la calle, empiezo a ponerme nerviosa. Aunque cada vez sea más complicado por el resto de la logística, ya no me importa ni siquiera salir a las once de la noche, lloviendo, para que haga el último pipí. En cualquier caso siempre eso es mejor que a las seis de la mañana.

- Los pelos.
Eso en realidad ya no me molestaba tanto. La gata vivió 17 años y yo lo recuerdo mucho peor porque era imposible que no se subiera en todos lados y la cogíamos encima.

- La playa.
No poder ir a la playa tanto rato teniendo perro, echar el día como antes, es lo que peor he llevado. Sin embargo, he aprendido a apreciar los paseos por alrededor y el ir con ella a las playas donde se puede.
Lo que sí me gustaría es que la gente no fuera una guarra y no dé razones para que las playas donde se pueda sean lo peor, hasta tal punto de que sean de bandera roja permanente donde es peligroso hasta acercarse al agua.


Cosas que aún me molestan de tener perro:

- El olor a perro mojado.
¿Te molestan los pedos? ¿Dejarías de tener pareja porque en algún momento se tirará pedos?
Pues con un perro es así. Sabes que cuando se moje olerá mal, pero va en el paquete. Luego se seca y la vida vuelve a la normalidad, pero molestar, molesta.

- Pisar una mierda de perro.
No por tener perro esto deja de molestar. Las mierdas que la gente no recoge de sus perros son lo peor que nos pasa a los dueños de perros, porque nos deja a todos mal y demuestra lo guarra que es la gente.
Eso sí, mi perra aún no caga cristales y ya la hemos tenido que llevar cuatro veces de urgencia por cortes con restos de botellas o jarras de cerveza, así que la gente es guarra tenga o no perro.

- Que me chupe un perro.
Reconozco que con la mía tengo una cierta tolerancia si hay algo de roce, pero sigo sin ver lo de darse besos con el perro o que me chupen en general. Por ahí no paso.


No sé exactamente cómo hubiera sido tener un perro en Madrid, pero desde luego tenerlo en Múnich ha sido muy diferente. 
Poder salir al parque y llevarla suelta (no siempre debiendo, hay que reconocerlo), llevarla a restaurantes, al lago, con la bici... Cada vez que vamos de vacaciones encontramos nuevos sitios donde ir con ella y se disfruta también un montón, pero no es igual. 
Aquí no tengo que preocuparme tanto de que a la gente le dé miedo, generalmente pasa solo con los niños.
Lo que sí tengo claro es que al principio era de él y ahora somos todos de ella 😃

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Y así era: La vida en un minuto

martes, 20 de febrero de 2018

Reflexiones a medianoche: el espíritu aventurero

Cuando llegué a Múnich hace seis años, una chica que llevaba ya tiempo, y ahora es una buena amiga, me dijo que ella había dejado prácticamente de juntarse con españoles porque todos se volvían.
Ahora acabo de darme cuenta de que de la gente que conocí justo cuando llegué, aún no se ha ido ninguno. De hecho, la mayoría han empezado a tener hijos aquí.
¿Qué ha cambiado? ¿De verdad este espíritu aventurero va a tener solución?

miércoles, 3 de enero de 2018

Año nuevo, teta nueva

El otro día vino a verme un amigo con el que no tenía contacto desde hacía mucho. Resultó que apenas sabíamos el uno del otro, pero al menos él a través del blog había podido ir siguiéndome un poco la pista. 
Ahí me di cuenta de la panzada de tiempo que hace que no escribía una entrada nueva. 
Supongo que el final de año de 2017 se podría resumir más o menos rápido.
He tenido un hijo nuevo. Mi hijo mayor no está bien. Tampoco hay que montar un melodrama, pero digamos que el último trimestre no ha sido el más feliz de nuestras vidas. Por suerte ya parece que vamos saliendo del bache y nos podemos centrar en disfrutar del pequeño gordito que no para de coger peso a base de teta, y de buscar un equilibrio con los dos hermanos y la perra. 
Como decía una amiga, durante algunos días fue el bebé más ignorado durante su embarazo, así que habrá que ponerle remedio ahora que está fuera. 
No sé si llegaré con él también a los 20 meses, es demasiado pronto para saberlo, pero al menos lo intentaré.
Y sólo espero que poco a poco la gente deje de preguntar: «¿Y la niña para cuándo?». Porque todos sabemos que esto es Ley de Murphy y hay familias muy numerosas buscando precisamente la variedad que no llegaba.
A todos, feliz 2018. Que nos traiga mucha salud y mucha fuerza. 
Y gracias a los que habéis estado ahí estos meses.

martes, 11 de julio de 2017

¿Y cómo es la publicidad electoral vista desde fuera?

Desde hace un tiempo en Múnich han ido apareciendo carteles electorales en previsión a las próximas elecciones generales del próximo 24 de septiembre.
Hasta ahora no me había fijado mucho porque en las locales suelen ser temas más cercanos y los eslóganes no son tan exagerados, o las promesas son un poco más creíbles.
Esta vez sin embargo me han llamado varios carteles la atención.

El más llamativo es éste del SPD (Partido Socialdemócrata de Alemania), en el que prometen guarderías y centros de infantil GRATUITOS. 
Eslógan: "Correo para usted. ¡Por centros de infantil gratuitos!".
El apellido del candidato del SPD es Post = Correo
El tema de la falta de plazas de guardería e infantil es muy recurrente en Alemania y creo que todos los partidos llevan alguna propuesta en sus programas. Por desgracia, esta promesa en la ciudad de Múnich es para echarse a reír. Estamos hablando de una ciudad en la que el alcalde ya es del SPD, donde hay muy poco paro (un 3,8%) así que la recaudación debe ser la máxima del país prácticamente, y sin embargo las guarderías públicas a tiempo completo pueden costar hasta 487 euros al mes para una familia donde los dos tengan trabajos razonablemente bien pagados, y las privadas rondan los 800€ al mes fácilmente. Hasta ahí para lo que podríamos esperar de centros "gratuitos" a nivel nacional. Es cierto que hay gente que no paga por la guardería pública, si los ingresos de ambos progenitores no llegan a 15.000€ al año. También es verdad que si estás en esa franja y tienes hijos, estás muy pero que muy jodido para llegar a fin de mes en esta ciudad.

Por otro lado están los eslóganes que no prometen nada pero lo prometen todo. Ahí está el de la AfD (Alternativa para Alemania). "Nosotros mantenemos lo que la CSU promete". La CSU (Unión Social-Cristiana de Baviera) es el partido de la Merkel en su versión bávara y más conservadora. 
En este caso está el cartel al lado de la CSU para que puedas ir a la charla a escuchar qué prometen.
¿Y qué promete la CSU? Mire usted los carteles de ese partido, que no tenemos hueco para ponerlo, pero le prometemos que nosotros sí lo haremos. Toma esa, marketing político.

jueves, 11 de mayo de 2017

Por qué sí importa lo que escriba un viejo verde

Estos días ha habido una polémica por un artículo de Pérez-Reverte en el Semanal XL, llamado "Cristina Hendricks y nosotros".
Para mí el resumen de la historia sería: 
Soy famosa y estoy de visita en Madrid cenando tranquilamente con mi marido, cuando viene un tipo que ha estado señalándonos con los amigos a interrumpir la cena y pedirme un autógrafo (el tipo puede estar bebido, pero no se sabe seguro). Le digo que no, gracias, que estamos cenando.
El tipo se vuelve con sus colegas y se pasan el resto de la noche criticándonos a los dos, en especial a mi marido por ser un tirillas. 
Cuando ya he terminado de cenar, me hago fotos con los camareros y resto del personal que me han tratado tan bien durante la cena.
Al día siguiente uno de ellos hace un artículo criticándolo en una revista de tirada nacional del país.

Ahora nuestro papel como padres es decirle a nuestros hijos que no importa su físico, que como mujer no deben tener complejos por su cuerpo (por muchas o pocas tetas) y que como hombre no tienen por qué estar cachas para triunfar. Para que llegue un subnormal a escribir ese artículo.
Cuánto daño se puede hacer en un momento y que salga gratis.

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El Mundo Today:

domingo, 12 de marzo de 2017

Manualidades II: Cubo de cartón para formas geométricas

Llevo un tiempo dándole vueltas a comprar un cubo de esos para niños para meter formas.
El que más me gustó resultó llevar una laca tóxica, así que vuelta a empezar. Además ya teníamos bloques que nos dio una vecina, así que sería comprar lo mismo otra vez. 
Al final me vi fuerte después de la lavadora y hoy me he puesto mientras el bicho se echaba la siesta y lo he hecho de cartón del tirón.

Materiales:
- Una caja de cartón no muy grande
- Una lámina de cartón para la tapa
- Cutter y tijeras
- Cinta de embalar
- Rotuladores o acuarelas para dibujar los filos de las formas
- Bloques con formas geométricas (los nuestros son de Haba


Resultado:
1. Recortar las formas en el lateral de la caja desmontada

2. Montar la caja y recortar solapas superiores

3. Recortar formas en la tapa

4. Voilá!
Idea y motivación:

Manualidades I: Lavadora de cartón

Hace tiempo que a Rano le encanta jugar con la lavadora. Desde que comenzó a andar empezó a ayudarnos a meter la ropa dentro y a sacarla. Bueno, más a sacarla que a meterla, pero llegó un momento que aprendió el orden de todo y se ponía a hacerlo solo en cuanto tenía la ocasión.
Todo fue bien hasta que tuvo suficiente fuerza para mover la rueda. Ahí empezó a ser peligroso porque cambiaba de programa a mitad de lavado y se reiniciaba.

¿Solución? Hacerle su propia lavadora.

Materiales:
- Una caja de cartón grande
- Una lámina de cartón tan grande como el lado ancho, para hacer el frontal de una pieza
- Papel transparente para el cristal de la puerta
- Cutter y tijeras
- Cinta de embalar
- Tapones 
- Clips para cartas (para sujetar los tapones y que los botones giren)
- Bola extra: su padre le imprimió dos ruedas como las de la lavadora (obviamente opcional)

Resultado:
Atención al detalle: ya tiene su ropa sucia dentro