martes, 6 de diciembre de 2011

Europa

Ver Europa en un mapa más grande

Si tuviera que apostar sobre los sitios posibles en los que puede que viva en, pongamos..., marzo del año que viene, creo que estos serían mis candidatos.
El Google Maps no deja ponderar cada uno de ellos, pero creo que en general el combo Erlangen-Múnich tendrían una ficha de 1000€ (sería un casino europeo, claro), Graz tendría una ficha de 200€, Barcelona una de 50€ y Madrid tendría una ficha de 2€ porque seguramente ante la duda cogería una cosa regularmente menos atractiva.
Andalucía ha desaparecido del mapa, y el País Vasco creo que aunque ofrezcan buen sueldo (la vida también es cara, a ver qué os vais a creer), seguramente pierda frente a la idea de comer salchichas non stop, y sobre todo ante la idea de currar allí para tener que estar yendo día sí o día también a Alemania a tratar con los verdaderos clientes.
También diría que si tengo que apostar, la propabilidad de que sea en algo mecánico es del 15%, de que sea algo de medidas es otro 15% y de que sea finalmente algo de programación un 20% y de que sea de cualquier otra cosa, sobre todo gestión o ingeniería en general, el restante 50%. No es que sea una gran perspectiva, pero no quiero contaros lo que es la probabilidad condicionada de que sea España \ Trenes, que debe ser del 0.01%.
El caso es que estoy contenta. Ayer me dieron la mala noticia de que no me renuevan (ninguna sorpresa, por otro lado), pero creo que no pinta mal. Si mal fuera trabajar diseñando trenes en Antequera, sí, si mal es algo más realista como estar 2 años en paro, pues no. Así que creo que tengo suerte, al final va a ser verdad que ponerme a estudiar alemán con 12 años, cuando el resto de los niños se metían a la academia de inglés, fue una buena elección de mis padres, aunque siempre tendrán el sabor agrio de que fue lo que me alejó de ellos. 
Pero claro, son padres y ya lo saben, antes de que yo echara mi primer currículum ya lo sabían, y sólo rezan para equivocarse y que me surja un milagro en Granada. El resto, es probabilidad.

2 comentarios:

  1. Bruno Zamorano12/07/2011 1:13 p. m.

    La visión de futuro de tus padres me parece brillante, pero claro, la manzana no cae lejos del árbol, ¿no?

    Espero que tengas toda la suerte del mundo, aunque me da pena que nuestro país se pierda a alguien como tú.

    Imagino que más pena te dará a ti tener que irte, pero pienso que vale la pena si es para trabajar en lo que te gusta y en un sitio donde se te valore más.

    Ánimo y a por la siguiente aventura. A algunos ya nos daba vértigo la idea de hacer lo que hiciste tú al marcharte a Madrid con la mayoría de edad recién estrenada, y mírate ahora.

    Un abrazo fuerte, y cuando para que no pierdas del todo la conexión con lo nuestro, cuando vengan momentos difíciles aréngate a ti misma con un "a por elloooos, ooeeee" y una buena tortilla de papas.

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  2. Muchas gracias Bruno. Sí que me da pena, porque cuando terminé el Erasmus tomé la decisión de volverme a España, aunque sabía que cobraría menos y el trabajo sería menos interesante, pero tenía otras ventajas, y ahora esas ventajas se esfuman.
    Yo quería ser de las que levantaran el país y dijera "yo ayudé a salir de la crisis", pero me temo que seré de los que huyeron y ven España con morriña y ganas de jamón :)

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